El Grupo Virosque ha completado con éxito una operativa logística internacional para trasladar la nueva campana de la Iglesia de San Nicolás de Valencia hasta el Vaticano, donde ha sido bendecida por el Papa León XIV en un acto celebrado en la Porta Perugino de Roma.
El proyecto ha supuesto un importante reto técnico y organizativo debido al valor patrimonial y simbólico de la pieza, así como a las exigencias de coordinación y seguridad necesarias para garantizar un transporte impecable durante todo el recorrido entre Valencia e Italia.
¿Cómo se desarrolló la operación?
La preparación comenzó varios días antes del traslado, con el diseño de una planificación específica que incluía la coordinación logística integral, el estudio de rutas internacionales, la gestión de descansos reglamentarios, la selección de parkings vigilados y la preparación de un embalaje técnico adaptado a las características de la campana.
La primera fase arrancó con el desplazamiento del equipo de Virosque hasta Ontinyent para la recogida de la pieza. Una vez realizada la carga, se llevó a cabo un embalaje especializado destinado a asegurar la estabilidad y protección de la campana durante todo el trayecto, y el convoy regresó a la base logística de Valencia para preparar la salida definitiva hacia Roma.

El trayecto internacional realizó una primera parada estratégica en La Junquera, desde donde continuó su viaje hacia Roma en una de las fases más exigentes de toda la operativa. Gracias a la planificación previa, el transporte se completó dentro de los tiempos previstos, permitiendo que la campana permaneciera custodiada en un recinto vigilado antes de acceder al Vaticano para su descarga y montaje.
Bendición por el Papa León XIV
Uno de los momentos más delicados fue la llegada a Porta Perugino. El equipo técnico supervisó cada fase de la descarga y colocación de la campana, coordinando todos los movimientos con máxima precisión debido al entorno en el que se desarrollaba la operación y al elevado valor patrimonial de la pieza.
El acto oficial de bendición, que estuvo presidido por el Papa León XIV, reunió a representantes de la parroquia de San Nicolás, campaneros y miembros del equipo de Grupo Virosque desplazado a Roma. Los conductores responsables del transporte también estuvieron presentes durante el acto para prestar apoyo técnico y logístico.
Con esta actuación, el grupo refuerza su capacidad para gestionar operativas especiales de alta complejidad, combinando planificación logística, coordinación internacional y seguimiento técnico en cada fase del recorrido.