La mayoría de los proyectos de automatización de almacenes se impulsan desde Operaciones y llegan a Finanzas solo en la fase final de aprobación. Por ello, muchas inversiones se evalúan principalmente desde la eficiencia operativa, dejando en segundo plano variables como el impacto sobre márgenes, estructura de costes o valoración de la compañía.
Element Logic ha profundizado en ello en su último whitepaper, disponible en este enlace, que dirige a CFOs y directores financieros que deben evaluar inversiones capaces de condicionar la estructura operativa y financiera del negocio durante las próximas dos décadas.
La mayoría de las veces, las empresas valoran aspectos como el rendimiento, los ratios de picking o la precisión de los pedidos antes de hacer una inversión en automatización, pero también es preciso entender el ciclo de vida del sistema, conocer qué variables impulsan el retorno de la inversión y comprender las opciones de financiación.
Cuando se automatiza un almacén, más allá del hardware, lo que se adquiere es capacidad para gestionar más volumen sin aumentar la plantilla, absorber picos estacionales con mayor estabilidad operativa y mejorar los márgenes. La principal palanca para lograrlo es la mano de obra, ya que la automatización elimina gran parte del tiempo que los operarios dedican a desplazarse dentro del almacén y permite gestionar más pedidos por hora.
Además, una reducción permanente de costes operativos incrementa directamente el valor de la compañía. En una empresa valorada a cinco veces su beneficio, un ahorro anual cercano al medio millón de dólares (unos 437.000 euros) puede traducirse en más de dos millones de euros de valor añadido, una cifra que en muchos casos supera el coste total del sistema.
Element Logic también pone el foco en los costes que suelen quedar fuera de las primeras estimaciones, como la integración con los sistemas IT existentes, la formación del equipo, el mantenimiento durante toda la vida útil del sistema o el impacto económico de la propia transición. En operativas ya en funcionamiento, este último aspecto merece una atención especial, ya que el periodo de puesta en marcha puede prolongarse y requerir más caja de la inicialmente prevista.
En materia de financiación, la compra directa en CapEx ofrece el menor coste total a largo plazo, pero exige inmovilizar capital desde el primer día, mientras que el leasing permite repartir el desembolso sin consumir líneas de crédito existentes ni exigir garantías adicionales. Por su parte, el modelo de "Automation as a Service" agrupa hardware, software y servicios en una cuota mensual fija con garantía de rendimiento incluida y, si el sistema no alcanza los niveles comprometidos, el coste de corregirlo corre por cuenta de Element Logic.