Durante décadas, la seguridad en el almacén se ha apoyado en elementos pasivos (señalización, protecciones físicas, normas de circulación y formación) que actúan cuando el riesgo ya está presente. Hoy, la combinación de sensores, conectividad, análisis de datos e inteligencia artificial permite anticiparse a él.
El cambio se ha visto acelerado por un escenario en el que las operaciones son cada vez más complejas y la escasez de mano de obra ha elevado las exigencias de los profesionales en materia de bienestar y condiciones de trabajo. Además, como recuerdan desde Toyota Material Handling Europe, el 20 de enero de 2027 comienza la aplicación obligatoria del Reglamento (UE) 2023/1230 relativo a las máquinas, que sustituye a la Directiva 2006/42/CE, y se aplicará de forma directa y homogénea en todos los Estados miembros.
Entre sus principales novedades, lleva al análisis de riesgos la ciberseguridad, la autonomía de la maquinaria y los sistemas con comportamiento autoevolutivo basados en aprendizaje automático, e introduce el concepto de modificación sustancial de equipos existentes. Hasta ahora, la responsabilidad se concentraba en el fabricante y la puesta en el mercado, pero el reglamento la extiende al ciclo de vida de la máquina, como puede ser automatizar un equipo convencional, incorporar sistemas que intervienen en su control o conectarlo a una plataforma que actúa sobre su funcionamiento.
Para las empresas usuarias, el cambio no obliga a volver a certificar el parque que ya está en servicio, pero conviene revisar las adquisiciones de equipos, los proyectos de automatización que se prolonguen hasta 2027 y cualquier modificación sustancial de las máquinas, que puede exigir una nueva evaluación de conformidad, así como mantenerlas en condiciones seguras de utilización. En un almacén cada vez más conectado y automatizado, la seguridad pasa a abarcar también el software, las comunicaciones y los datos.
Del dato a la prevención
La primera palanca del nuevo modelo en los almacenes es la visibilidad. Las herramientas de gestión de flotas conectadas registran el comportamiento de conducción, los impactos y el cumplimiento de los protocolos. Con esa información, los responsables de almacén pueden detectar patrones de riesgo, reforzar la formación allí donde más se necesita y controlar qué operarios acceden a cada equipo.
A esa capa se suman los sistemas de prevención de colisiones, basados en LiDAR, radar, visión por cámara o geoperimetraje, especialmente útiles en zonas de tráfico mixto e intersecciones sin visibilidad, y los sistemas de localización en tiempo real, que ofrecen una imagen continua de la posición de personas, vehículos y activos. Los equipos de protección individual conectados completan el ecosistema con alertas en tiempo real y detección automática de caídas o impactos.
La seguridad también se integra en el propio equipo. En el caso de Toyota Material Handling, ha desarrollado sistemas como el de Detección del Operario para transpaletas y apiladores eléctricos, que supervisa de forma continua la posición del operario y ajusta automáticamente la velocidad, la aceleración y la frenada para evitar incidentes antes de que ocurran.
Automatizar para reducir la exposición
Otra tendencia es la separación deliberada entre personas y máquinas. Cada vez más empresas rediseñan sus procesos y la distribución de sus instalaciones para reducir la exposición del personal a equipos pesados y sistemas autónomos, lo que además hace los flujos más predecibles. Por todo ello, la formación de los operarios de carretillas sigue siendo un pilar esencial.
Además, para resolver los diferentes retos de seguridad en el almacén sigue siendo fundamental la colaboración entre diferentes actores capaces de desarrollar soluciones complementarias para el control de tráfico, la detección decomportamientos inseguros, el registro de impactos, la reducción del esfuerzo físico o la retención de camiones en los muelles de carga.
La seguridad del almacén del futuro no dependerá de una única tecnología, sino de la capacidad de integrarlas todas para que cada operación sea más segura, más eficiente y más predecible.