Bluebird, empresa del grupo TSC Auto ID, ha ampliado su portafolio RFID con el lector móvil S10 y el lector fijo FR901, que facilitan el seguimiento de activos, la trazabilidad y la autenticación a lo largo de la cadena de suministro, especialmente en los sectores industrial y de retail.
Diseñados para responder a las exigencias de los entornos profesionales, estos dispositivos combinan alto rendimiento, facilidad de integración y optimización de costes, mejorando la gestión de inventarios y activos. Ambos modelos
El S10, nuevo lector RFID UHF portátil, destaca por alto rendimiento, su excelente relación calidad-precio y su rápido retorno de la inversión. Equipado con el chip RFID E710, reduce el coste total de propiedad, limitando la multiplicación de dispositivos y simplificando su gestión.
Cuenta con una capacidad de lectura superior a 1.300 etiquetas por segundo, a una distancia que puede superar los 13 metros, así como un diseño ergonómico, un peso de apenas 613,8 gramos y empuñadura antideslizante. Su robustez lo hace ideal para entornos exigentes como almacenes, logística, retail e industria, y para el seguimiento de activos en sanidad y servicios de campo.
El FR901 sucede al modelo FR900 y ofrece una elevada capacidad de detección de hasta -103 dBm, además de garantizar una lectura fiable y precisa de las etiquetas, incluso en entornos de radiofrecuencia complejos, como zonas de alta densidad o cintas transportadoras de alta velocidad. Su arquitectura con 8 puertos de antena permite cubrir amplias áreas con un solo dispositivo, facilitando la gestión de múltiples muelles de carga o sistemas RFID complejos.
Con los modelos S10 y FR901, las empresas podrán aumentar la visibilidad de sus operaciones, mejorar la precisión de los datos y optimizar su rendimiento diario.