El transporte europeo representa más del 30% de las emisiones de CO₂ relacionadas con el transporte. Por eso, impulsado por las nuevas normativas a nivel comunitario, se ha metido de lleno en los últimos años en una carrera hacia la sostenibilidad y la reducción de emisiones, donde sin duda, debería jugar un papel esencial el ferrocarril.
De hecho, el Libro Blanco de 2011 de la Comisión Europea ya señalaba que para avanzar hacia un sistema de transporte competitivo y sostenible sería necesario “transferir a otros modos, como el ferrocarril o la navegación fluvial, de aquí a 2030, el 30% del transporte de mercancías por carretera, y para 2050, más del 50%, apoyándose en corredores eficientes y ecológicos de tránsito de mercancías”.
Sin embargo, el modo ferroviario, que permite reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero y la congestión generada por los vehículos, apenas representa el 4% del total en el transporte de mercancías en España, una cifra muy alejada del 17% de media de la Unión Europea.
Desde el Gobierno, se presentó en 2022 la versión final del plan “Mercancías 30”, con el que aspira a aumentar la cifra hasta el 10% de cara a 2030. La iniciativa contempla actuaciones por más de 8.000 millones en infraestructuras, terminales, mejoras en la gestión de capacidad, autopistas ferroviarias, digitalización y ayudas a empresas.
En los últimos años, el Ministerio de Transportes también ha publicado la Estrategia Indicativa del desarrollo, mantenimiento y renovación de la infraestructura ferroviaria, con la intención de movilizar 24.200 millones de euros en inversiones hasta el año 2026 para constituir un sistema coherente y eficaz, incorporando objetivos sociales, medioambientales y de eficiencia económica en el ámbito ferroviario.
Corredor Mediterráneo
La apuesta de la Administración por el sector queda más que clara si se repasan los avances registrados en el Corredor Mediterráneo, que conectará ciudades como Barcelona, Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante, Murcia, Cartagena y Málaga.
Desde junio de 2018, se ha completado la planificación, obra o ejecución de los 1.838 kilómetros totales del trazado, un hito importante teniendo en cuenta que el 40% aún estaba sin planificar aquel año. A fecha de diciembre de 2025, la infraestructura puesta en servicio era del 36% frente al 21% en 2018.
Igualmente, se ha pasado de tener el 45% de su trazado en obras o finalizado en 2018 al 83% en marzo de 2026. En total, a través de Adif, se han licitado obras por valor de 8.638 millones de euros y se han adjudicado contratos por un importe de 6.705 millones de euros en este tiempo.
El Ministerio de Transportes contempla una inversión de12.000 millones de euros hasta el año 2030 para finalizar la red básica del Corredor Atlántico”.
Asimismo, como explican desde el Ministerio de Transportes, la inversión en obras ya ejecutadas o finalizadas ha ascendido a los 6.023 millones, y más de 2.900 millones de ellos se han ejecutado desde enero de 2024. De hecho, en todas las Comunidades Autónomas por las que pasa el Corredor hay actualmente obras en marcha.
En 2026, destaca la puesta en servicio en enero de la terminal de mercancías de La Llagosta, y está prevista la finalización del tramo Martorell-Castellbisbal y su conexión con la fábrica de Seat.
En la Comunidad Valenciana, se espera la puesta en servicio de la segunda vía del tramo Valencia-Castellón en ancho mixto, del nuevo acceso al puerto de Sagunto, la terminal intermodal de Fuente de San Luis y el bypass de mercancías entre Valencia y Almussafes.
Mientras, en Murcia, finalizarán las obras de la estación de Murcia del Carmen y la conexión entre Murcia y Alcantarilla, junto al soterramiento de Nonduermas y Sangonera. Por último, en Andalucía el objetivo es la puesta en marcha de todos los tramos de la variante de Loja y el bypass de Almodóvar.
Corredor Atlántico
En lo que respecta al Corredor Atlántico, que mejorará la accesibilidad y las comunicaciones de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Canarias, el Gobierno prevé invertir 12.000 millones de euros durante los próximos cinco años para finalizar la red básica de esta infraestructura.
En 2025, se han licitado actuaciones ferroviarias por valor de 3.123 millones en esta infraestructura, y en 2026 la cifra ya asciende a 1.000 euros en los primeros cinco meses del año.
El pasado año ha estado marcado por la apuesta de Transportes por la Y Vasca, la línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria, y el despliegue de la alta velocidad en Extremadura, así como en la conexión Toledo-Talavera-Talayuela, y la de Sevilla y Huelva.
A ello se añaden los avances para tender la segunda vía en el tramo de comprendido entre Medina del Campo (Valladolid) y la bifurcación Coreses (Zamora) de la Línea de Alta Velocidad a Galicia, y los trabajos de renovación de los túneles de Villabona, en la línea León-Gijón, así como las acuaciones correspondientes al acceso ferroviario al puerto exterior de Punta Langosteira en La Coruña.
En 2026, se han licitado ya actuaciones por valor de 789,2 millones en la futura línea que unirá Burgos y Vitoria, y continúan las inversiones para la renovación en la conexión Algeciras-Bobadilla. Además, se sigue avanzando en el proyecto de la denominada U de Olmedo, entre las líneas Madrid-Valladolid y Madrid-Galicia.
También se ha adjudicado ya la renovación del tramo ferroviario Redondela-Bifurcación Arcade, se siguen dando pasos para la renovación de la línea Madrid-Hendaya y se ha puesto en explotación un nuevo tramo ferroviario la variante de A Pobra de San Xiao, en el corredor Ourense-Monforte de Lemos-Lugo.

Autopistas ferroviarias
Otra de las grandes apuestas del Ministerio de Transportes para impulsar el transporte ferroviario en los próximos años es la puesta en marcha de autopistas ferroviarias, que combinan el transporte por carretera y el ferrocarril para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad en la logística de mercancías, en línea con la iniciativa “Mercancías 30”.
La primera de la red convencional española está en marcha desde julio de 2024 y conecta el puerto de Valencia con la terminal Madrid-Abroñigal, siendo el primer tramo de una cadena más extensa que conecta el puerto con otros hubs del Mediterráneo.
Por su parte, la autopista ferroviaria que conectará a partir de 2027 el puerto de Algeciras con Plaza, en Zaragoza, permitirá transportar unos 360 camiones en este itinerario, evitando 360.000 km de circulación de camiones en carretera al día.
Las autopistas ferroviarias combinan el transporte por carretera y el ferroviario para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad en el traslado de mercancías”.
En su caso, el proyecto para la de Tarragona-Zaragoza busca prolongar esta autopista hasta la fachada noreste, configurando así un eje sur-noreste que contribuirá a conectar los principales nodos de producción y consumo del país.
Asimismo, se prevé conectar el puerto de Sevilla y la terminal de Plaza, a través de Madrid-Abroñigal. El objetivo es captar parte del tráfico de mercancías por carretera del corredor Sevilla-Madrid, en la línea del proyecto para la autopista Huelva-Madrid-Zaragoza.
En otro orden de cosas, Adif, Tramesa, Transitalia y Medway han llevado a cabo a finales de 2025 una simulación comercial de autopista ferroviaria entre la terminal de Madrid Abroñigal y Badajoz Frontera. Esta autopista ferroviaria conectará, una vez operativa, con la autopista ferroviaria Valencia-Madrid, y se prevé que en el futuro el itinerario pueda extenderse hasta Portugal.
Cabe apuntar que Tramesa, Transfesa, Low Cost Rail y la Autoridad Portuaria de Santander también han manifestado a Adif su interés en el desarrollo de una autopista ferroviaria entre el recinto portuario y Madrid. Ewals Cargo Care, LKW-Walter, Intermodal Sea Solutions, CldN Cargo y ABC Logistic, que operan actualmente en el puerto, también han mostrado su apoyo a esta iniciativa.
Mientras, desde Vigo defienden la creación de una autopista ferroviaria entre Vigo y Madrid, y los cargadores españoles han explicado ya que la conexión de Barcelona mediante autopista ferroviaria con Zaragoza permitiría agilizar el flujo de mercancías entre el puerto y otros puntos del centro y norte de la península.