La digitalización se ha convertido ya en un elemento clave del sistema portuario, siempre dispuesto a incorporar nuevas tecnologías a su operativa que le permitan mejorar la eficiencia operativa y reducir las emisiones contaminantes. La transformación digital de las operaciones es fundamental para impulsar el comercio a través de los puertos, ya que facilita la previsión, optimiza la planificación y garantiza la visibilidad de la cadena, contribuyendo a agilizar la logística de las mercancías mediante flujos integrados, eficientes y sostenibles.
Para ello, los puertos apuestan por la incorporación de la Inteligencia Artificial, el aprendizaje automático, el Internet de las Cosas, el blockchain, las redes 5G o la automatización, creando un ecosistema digital que favorece la eficiencia en la gestión de la carga, la reducción del impacto ambiental, el aumento de la seguridad y la ciberseguridad y la mejora de la toma de decisiones.
Para obtener todos los beneficios derivadores de la digitalizacion, es imprescincible aprovechar y saber analizar los datos que se generan en las operativas portuarias”.
En los últimos años se están realizando grandes inversiones a nivel mundial en infraestructuras portuarias verdes e inteligentes, aunque para obtener todos los beneficios derivados de estos procesos es imprescincible aprovechar y saber analizar todos los datos que se generan en las operativas portuarias.
La digitalización y el uso adecuado de la información impulsa una reducción de la carga administrativa, aumenta la transparencia y permite, por ejemplo, optimizar los tiempos de escala de los buques y mejorar la eficiencia en la navegación.
Además, el uso de documentación digital, como los conocimientos de embarque electrónicos facilita unas interacciones más seguras y ecológicas, siendo especialmente importante en sectores como el de transporte de graneles.
Una estrategia global
Este mismo año, el Comité de Facilitación de la Organización Marítima Internacional ha aprobado en Londres una estrategia global para la digitalización marítima, así como medidas de ciberseguridad para las ventanillas únicas marítimas, con el fin de transformar las operaciones marítimas a nivel mundial.
No obstante, debe remitirse a los Comités Jurídico, de Medio Ambiente Marino y de Seguridad Marítima de la OMI para su revisión antes de que pueda ser adoptada en la 35ª sesión de la Asamblea de la OMI en 2027.
El objetivo es mejorar la eficiencia y reducir las cargas administrativas facilitando el intercambio, la verificación y la renovación de las credenciales de la gente de mar, la identificación de los pasajeros y los certificados de los buques.
La nueva Norma UNE 178110 de puertos inteligentes facilitará la transformación digital de los puertos, mejorando su nivel competitivo, así como la creación de servicios de valor añadido.
La Estrategia también se apoya en los datos para mejorar la seguridad de la navegación y reforzar la sostenibilidad de los buques, promoviendo sistemas centrados en las personas y que sean resilientes ante las interrupciones, las amenazas cibernéticas y los retos medioambientales.
También se han aprobado una serie de enmiendas al anexo del Convenio sobre la facilitación del tráfico marítimo internacional de 1965, que exigen a los Gobiernos la aplicación demedidas obligatorias de ciberseguridad para proteger las ventanillas únicas marítimas.
Estas plataformas digitales, establecidas por las autoridades marítimas para facilitar el intercambio de información entre los buques y los organismos gubernamentales, deben ser adecuadamente protegidas frente a los riesgos cibernéticos para seguir cumpliendo su misión de agilizar los procedimientos de llegada, estancia y salida de los puertos.
Las enmiendas se someterán a aprobación en la próxima sesión del Comité en 2027, y se prevé que entren en vigor el 1 de enero de 2029.
Los puertos españoles tienen un gran potencial por explorar de la mano de las nuevas herramientas digitales”.
Requisitos de los ‘smart ports’
Mientras, en España, Puertos del Estado y la Asociación Española de Normalización presentaron en 2024 la nueva Norma UNE 178110, que establece los requisitos que debe cumplir un puerto para poder ser considerado inteligente y las recomendaciones para su consecución. En total, contiene más de 160 ítems.
El objetivo, dicen desde la Asociación, esguiar y facilitar la transformación y evolución de los puertos hacia el concepto de Puertos Inteligentes, mejorando su gestión, su digitalización, su nivel competitivo y la creación de servicios de valor añadido para las empresas que, sobre él o alrededor de él, desarrollan sus actividades.
El Comité UNE de Ciudades inteligentes, ha participado en la elaboración de esta norma, según la cual el conjunto de actividades y servicios que debe ofrecer un puerto para considerarse puerto inteligente se pueden enmarcar en sostenibilidad económica, medioambiental y social; experiencia cliente, gobernanza de los servicios y de los datos, e interoperabilidad. También se recogen las diferentes fases que debe seguir un puerto para llegar a ser puerto inteligente en el sentido estricto recogido en la norma.
Los beneficios de su implementación pasan por la mejora de la eficiencia en la gestión de procesos, economía, competitividad, sostenibilidad, seguridad y accesibilidad; mejora de la experiencia del cliente y reducción del tiempo de espera; o integración del puerto en el territorio y su interacción con la ciudad.
Asimismo, Puertos del Estado está trabajando con la Entidad Nacional de Acreditación en la definición de un esquema de certificación para hacer que la Norma sea certificable por una tercera parte independiente.

Mayor nivel de servicio
Francisco Toledo, director de la Cátedra Smart Ports de la Universidad Jaume I y la Autoridad Portuaria de Castellón, explicaba recientemente a Cadena de Suministro que lo más importante para adquirir la consideración de ‘smart port’ no es tanto la tecnología que ofrece un puerto, sino su nivel de servicio: "Un puerto inteligente va a proveer mayor eficiencia y mayor sostenibilidad utilizando técnicas de Inteligencia Artificial y sensorización avanzada, todo ello coordinado a nivel de puerto, no solo de la Autoridad Portuaria".
Son proyectos de gran envergadura que exigen una capa de digitalización previa en la que ya se está trabajando en todos los puertos y en la mayoría de empresas. En esta línea, ha recordado que el hecho de que se puedan compartir datos incrementa la eficiencia de toda la cadena de valor portuaria.
"La competitividad futura de los puertos se va a jugar en la liga digital", asegura Toledo, que cree que las instalaciones que incorporen elementos que mejoren su eficiencia, su seguridad y su sostenibilidad van a salir reforzados de esta etapa. No obstante, también ha recordado que la resiliencia de las infraestructuras depende de la capacidad para proteger la integridad de los datos, garantizando que los avances vayan siempre acompañados de "marcos de seguridad robustos que mitiguen los riesgos inherentes a la digitalización".
El metaverso logístico
En esta línea, la Asociación Española del Transporte ha realizado este año un análisis del metaverso logístico basado en IA del puerto de Busan, poniendo el foco en su aplicación al ecosistema portuario español, que obtendría hasta 140 millones de euros al año de beneficio potencial gracias a las mejoras en productividad, puntualidad, seguridad operativa y control de emisiones.
El metaverso logístico portuario, conocido como PLMF, es un gemelo digital operativo que integra señales AIS, y datos de sensores IoT y sistemas portuarios para construir una visión unificada de la operación y poder tomar decisiones más seguras y eficientes en tiempo real.
El estudio de la AET, que destaca una mejora del 79% en la puntualidad de los buques en Busan, plantea una hoja de ruta en tres fases para la aplicación en España, empezando por un diagnóstico de madurez digital, calidad del dato e interoperabilidad de sistemas PCS, TOS e IoT, así como la selección de entornos piloto.
Estas pruebas servirían para implantar módulos que permitan conocer la hora estimada de llegada de los buques, realizar una planificación dinámica y monitorizar las emisiones y riesgos en tiempo real.
Posterioremente, podría procederse al despliegue progresivo a nivel nacional de este metaverso logístico apostando por estándares comunes, ciberseguridad y criterios de gobernanza
En definitiva, los puertos españoles tienen un gran potencial por explorar de la mano de las nuevas herramientas digitales y deben agilizar su andadura en este camino para tratar de aprovechar todos los recursos a su alcance.