Cuando Urbantz nació en 2015, la última milla todavía era el eslabón olvidado de la cadena de suministro: el más caro, el más opaco y el más difícil de escalar. Once años después, ese mismo tramo se ha convertido en el campo de batalla donde se decide la experiencia del cliente, el coste por pedido y la huella de carbono de cualquier operación logística. La trayectoria de Urbantz es, en buena medida, el relato de esa transformación.
Lo que empezó como una startup en Bruselas es hoy una scale-up consolidada y el referente europeo en tecnología de gestión de entregas para grandes empresas. Su plataforma SaaS en la nube nació de una intuición sencilla pero poderosa: sin un sistema capaz de consolidar entregas y orquestar flotas en tiempo real, no había forma de crecer con eficiencia. Sobre esa base, Urbantz construyó una solución para organizar, controlar, optimizar y escalar las operaciones de entrega desde el almacén o la tienda hasta el destinatario final.
España ha sido uno de los grandes motores de ese crecimiento. En los últimos años, la compañía ha reforzado su presencia en el mercado español de la mano de algunas de las principales marcas de la distribución, el retail, el e-commerce y la logística. Una cartera que refleja la versatilidad de la plataforma: desde la distribución urbana de mercancías hasta el e-commerce de gran volumen, pasando por los grandes almacenes y la logística de operadores internacionales.
Si algo distingue la evolución de Urbantz en estos años es su apuesta temprana por dos palancas que hoy son ineludibles: la inteligencia artificial y la sostenibilidad. Sus algoritmos de optimización dinámica de rutas se perfeccionan de forma continua para reducir kilómetros, aprovechar mejor la capacidad de cada vehículo y disminuir las entregas fallidas. El resultado es una operación más rentable y, al mismo tiempo, más limpia.
Esa doble mirada —eficiencia y descarbonización— atraviesa toda la plataforma. Urbantz permite medir las emisiones de CO₂ por entrega, conductor o ruta, priorizar flotas más limpias y vehículos eléctricos, y ofrecer al consumidor franjas horarias clasificadas por su impacto ambiental. La última milla deja de ser un coste que esconder para convertirse en un argumento de marca y un compromiso medible.
La compañía ha convertido la optimización basada en inteligencia artificial y la reducción de emisiones en dos pilares clave de su crecimiento en España y Europa.”
“La última milla ha pasado de ser un problema operativo a convertirse en una ventaja competitiva. En España estamos viendo cómo las grandes marcas entienden que controlar la entrega es controlar la experiencia del cliente. Nuestro trabajo es darles la visibilidad, el control y la sostenibilidad que el consumidor de hoy exige”, explica Marie Thepaut, Chief Sales Officer de Urbantz.
En un sector que ha cambiado más en una década que en los cincuenta años anteriores, Urbantz reivindica un papel que pocos pueden discutir: el de haber convertido la tecnología de entregas en el verdadero motor de la transformación logística, con España como uno de sus principales mercados.