En el mercado español de vehículos frigoríficos, constituídos prácticamente en su totalidad por tractoras y semirremolques frigoríficos, el presente año de 2018 está resultando ser un año de ajuste tanto para las flotas del sector como para el mercado en su conjunto.

Por lo que respecta a las tractoras, frente a una primera mitad de año plana y sin el recorrido que se preveía, los fabricantes de camiones esperan un tramo final de año con un leve crecimiento por lo que respecta al volumen de matriculaciones en este segmento en particular.

De ser así,  el mercado a final de año se situaría en niveles un poco por encima de los registrados en 2017 y recuperando terreno levemente respecto de años anteriores a la crisis.

En lo que respecta más concretamente al mercado de tractoras, las unidades que se dedican al transporte frigorífico pueden llegar a constituir entre el 50 y el 60%, o incluso más en algún caso, de las ventas de algunas marcas, principalmente en los modelos de mayor potencia, dado que estas unidades se suelen utilizar para el transporte internacional y en servicios, por lo general, de carga completa.

La llegada de nuevas energías alternativas ha sido recibida, en un primer momento, con cierto escepticismo en el transporte frigorífico, aunque luego se han ido incorporando.

Sin embargo, en otro ámbito asociado al transporte frigorífico, pero en transportes de corta distancia, el de rígidos, los fabricantes sí que observan fuertes crecimientos, así como un gran potencial en el recorrido de este mercado de cara tanto a los próximos meses, como ya en 2019.

En este sentido, parece que la fuerte demanda que existe en el ámbito de la distribución urbana y los cambios normativos que se avecinan en cuanto a las condiciones de acceso a los centros históricos de algunas capitales, están provocando en el mercado una necesidad de renovación de las flotas, aunque bien es cierto que de momento se está en un ‘impasse’ a la espera de conocer cómo quedan finalmente los planes de Calidad de Aire.

Así mismo, esta tendencia para fomentar, o imponer, el uso de vehículos más respetuosos con el medio ambiente parece irse asentando poco a poco también entre los vehículos industriales pesados, gracias, además, a la importante evolución tecnológica que se ha producido en algunos motores impulsados por energías alternativas, como es el caso del gas natural, al que se van sumando nuevos fabricantes con modelos de potencias crecientes.

El mercado de vehículos pesados podría acabar 2018 entre 21.500 y 22.000 matriculaciones, por debajo del mercado óptimo para España que se situaría en las 25.000 unidades.

Este extremo, queda constatado por el creciente volumen de matriculaciones que se registra de tractoras de gas natural, que a finales de julio acumula un incremento de un 48% con respecto a los primeros siete meses de 2017, y apoyadas en sus menores costes de explotación, fundamentalmente debidos el menor precio del gas frente al diésel.

En este sentido, las marcas de camiones estiman que 2018 será un año mejor que en 2017 y que, por lo tanto, podría llegar a terminar con un volumen de entre 21.500 y 22.000 vehículos pesados, aún por debajo de unos niveles óptimos de 25.000 unidades, que es la cantidad que se considera óptima para la actual flota de transporte y el mercado español, pero que, al tiempo, serviría para consolidar los incrementos registrados en los últimos años.

En este marco, los fabricantes de vehículos industriales estiman que el mercado se comporta con cierta cautela ante la progresiva incorporación de nuevas energías alternativas, así como ante la llegada de posibles ayudas para la adquisición de vehículos de este tipo.

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