La última reunión del Comité Nacional del Transporte con el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana se ha saldado con algo que está a medio camino entre la patada a seguir y un rayo de esperanza, cosas que, dadas las circunstancias, ya se verán en qué quedan definitivamente más adelante.

Dicen los que han asistido que el mero hecho de que el propio Ábalos haya llevado el peso del encuentro, así como que haya mostrado un interés activo y cercano puede marcar un punto y aparte en la relación de la Administración con el transporte.

Independientemente, el sector acudía a esta cita con un discurso bien articulado para ver qué estaba haciendo el Gobierno con sus reivindicaciones pendientes de los meses de febrero y marzo, centrándose en los elementos económicos «vitales para el mantenimiento y la liquidez de las empresas», como indica Carmelo González, presidente del Comité Nacional.

Sobre la mesa se han puesto, entre otros aspectos, el cobro de los servicios a 30 días, el inmediato pago de las cantidades adeudadas, a resultas de las sentencias judiciales, derivadas del céntimo sanitario o el aplazamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social para empresas y autónomos de hasta seis meses sin intereses.

De igual modo, el Comité también ha reivindicado una bonificación de la cuota de autónomos desde el primer día de la baja para aquellos transportistas autónomos afectados por el coronavirus, una moratoria fiscal de IVA, IRPF y Sociedades, así como la derogación de la posibilidad del pacto en contrario prevista en la Ley de Contrato de Transporte, especialmente en lo que se refiere a plazos de pago, aplicación de la cláusula de revisión del precio del combustible y operaciones de carga y descarga.

En definitiva, González ha transmitido a Ábalos que «no podemos pasar de héroes hace tres meses a volver a la situación de abandono que teníamos antes», mientras que el ministro se ha comprometido, como en ocasiones anteriores, a coordinar las actuaciones que requieran la participación de otros Departamentos en relación a las cuestiones que quedan fuera de su ámbito competencial.

Una nueva mesa de negociación

Así mismo, Ábalos ha anunciado la próxima convocatoria de una mesa de negociación para abordar los retos del transporte y la logística de los próximos diez años.

Este nuevo instrumento se pondrá en marcha cuando finalice el período de alarma, algo que podría implicar que no empezara a funcionar hasta después del verano, cuando ya sería demasiado tarde.

La mesa contará con la presencia de transportistas, logísticos y cargadores, para analizar los retos que afronta el sector, así como en buscar soluciones consensuadas que establezcan el marco del transporte y la logística para la próxima década, en la que, a juicio del ministro Ábalos, el sector tiene que dar un salto cualitativo.

Sin embargo, esta convocatoria no satisface las demandas de un sector que insiste en la necesidad de contar con una cobertura específica e inmediata de las administraciones para aminorar el impacto de la crisis económica y que pide, como indica Carmelo González, presidente del Comité Nacional, «tener particpación activa y directa» en la Mesa de Reconstrucción Social y Económica, en la que se dirimen de verdad las medidas para volver a activar el país.