Ha tenido que ser una pregunta parlamentaria la que ha obligado al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana a pronunciarse sobre el proyecto de peajes en las autovías que planea el Gobierno para 2024.

Así pues, José Luis Ábalos ha manifestado al respecto, en el Congreso de los Diputados, visiblemente enfadado, que «en esto es necesario el acuerdo de todos y si no lo hay, pues no saldrá. No se va a imponer nada«.

En esta misma línea, el ministro de Transportes también ha afirmado que «lo único que hay es una reflexión, una invitación a que debatamos. ?Que no es posible debatir?, tomamos nota también«, con lo que tampoco ha dado a entender que, caso de fracasar, se vaya a dejar de lado la iniciativa.

De igual modo, Ábalos ha acusado al Partido Popular de tener sendos proyectos elaborados en 2012 y 2018 para implantar peajes «mucho más avanzados» que la propuesta que maneja el actual Ejecutivo y ha pedido a su presidente, Pablo Casado, que exprese claramente si su formación política se opone a este proyecto.

«Lo único que hay es una reflexión, una invitación a que debatamos. ¿Que no es posible debatir?, tomamos nota también»

Sin embargo, ha sido el propio Gobierno el que ha enviado la propuesta a la Comisión Europea como un proyecto ya en firme y a poner en marcha en un plazo concreto, como parte de un plan de recuperación económica para el que se van a necesitar más fondos de los comprometidos por la Unión Europea para dejar atrás la pandemia.

Por la tarde, en la presentación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en los ámbitos de movilidad y agenda urbana, el ministro Ábalos ha cargado contra el PP, al que tacha de «incoherente» en relación con los peajes para autovías y ha anunciado que los precios que se han estado barajando en la prensa provienen de los proyectos de 2012 y 2018, cuando esta formación estaba en el Gobierno.

Ábalos ha señalado que la actual propuesta no ha manejado un precio para los peajes, pero que, en todo caso, «sería como mínimo un tercio más barato de lo que el PP tenía planteado», toda vez que la iniciativa «se hace por responsabilidad, más que por afán recaudatorio», por lo que tendría un coste que califica de «testimonial».

De igual modo, el ministro también ha señalado al sector del transporte como el mayor beneficiario de las liberalizaciones de concesiones de autopistas y ha declarado que los compromisos adquiridos con el Comité Nacional siguen vigentes, aunque tampoco ha explicado claramente cómo casan estas promesas con que se haya enviado el proyecto a la Comisión Europea dentro del plan de reformas si no es con la perspectiva de que los peajes saldrán adelante tras la pertinente negociación.