La drástica reducción del tráfico aéreo registrada a causa de la actual crisis sanitaria obliga a Aena a poner en marcha una reorganización de las instalaciones aeroportuarias para adaptarlas a las necesidades concretas de la operativa y conseguir una gestión más eficiente

En concreto, el gestor aeroportaurio tiene previsto agrupar toda la operativa de las terminales dos y tres del aeropuerto madrileño de Barajas en terminal uno.

Posteriormente, se quiere centralizar toda la actividad de la instalación madrileña en la T4.

Por otra parte, en el aeropuerto barcelonés de El Prat, la actividad se concentrará en las Zonas A y D de la terminal T1, mientras que en la instalación de Palma de Mallorca se mantendrán operativos los módulos B y D.

Al tiempo, en Canarias se realizarán ajustes de la operativa y suspensión de la actividad en algunas instalaciones, una vez finalizadas las operaciones de rescate de los turistas que estaban en las islas.

En concreto, en Gran Canaria se cerrarán dos terceras partes del edificio terminal, mientras que en Tenerife Sur se operará en una única planta.

En lo tocante al resto de la red, Aena prevé adaptar sus horarios de apertura y cierre, así como el uso de sus instalaciones, a la nueva operativa de las compañías aéreas, que en los últimos días se ha reducido en un 82%.

Las actividades comerciales de los aeropuertos que no puedan estar operativas como consecuencia de estas reorganizaciones quedarán exentas del pago de las Rentas que les fueran de aplicación durante el periodo de inactivida