El Grupo Alibaba está convencido de que los robots son el futuro del sector del e-commerce, pero también es consciente de que las entregas de última milla resultan costosas y requieren mucho tiempo.

Por ello, ha empezado a desplegar en campus universitarios y urbanizaciones unas 1.000 unidades de los llamados Xiaomanlv, que pueden transportar unos 50 paquetes al mismo tiempo y hasta 500 en una jornada.

Capaces de cubrir una distancia máxima de 100 kilómetros con una sola carga, estos robots recogen los paquetes en un punto de entrega y se desplazan hasta el edificio del cliente, utilizando las aceras y el carril-bici.

En el futuro, este tipo de avances también reemplazarán a las carretillas en las fábricas y trasladarán los equipajes en los aeropuertos, entre otras funciones. La idea es que aprendan primero a sortear los obstáculos de manera segura en carreteras donde se circula a baja velocidad o calles sin salida.

De este modo, se podrá analizar su comportamiento y realizar las mejoras necesarias antes de que puedan utilizarse en otro tipo de entornos. En un plazo de entre tres y cinco años, estarán funcionando a mayor velocidad y podrán realizar entregas en distancias más largas.

Además, otra ventaja de los robots es que, a diferencia de los humanos, no van a perderse tratando de encontrar el lugar exacto de la entrega, además de que recorrerán el camino sin desviarse ni realizar ningún tipo de pausa, eligiendo siempre la ruta más rápida.

Los Xiaomanlv, que alcanzan un nivel de 4 sobre 5 en cuanto a su grado de automatización, pueden predecir los movimientos de viandantes y vehículos con entre cinco y diez segundos de anticipación, lo que les permite evitar colisiones. Asimismo, la tecnología de posicionamiento le permite operar incluso donde hay una señal de GPS débil o nula.