Las entregas de paquetería de comercio electrónico se juegan cada vez más en plazos más cortos. En este ámbito la competencia es feroz y todos los operadores del e-commerce son conscientes de la importancia que tienen los tiempos y las condiciones de los envíos.

En este contexto, Aliexpress parece decidida a cambiar su apuesta por ofrecer servicios a muy bajo coste, aunque con largos tiempos de entrega, y acelerarlos para poder competir a nivel internacional con la multitud de opciones que ofrecen otros gigantes del sector, especialmente Amazon.

El e-tailer chino trabaja para ofrecer envíos de comercio electrónico en un plazo de 72 horas a lo largo de todo el planeta mediante un servicio sujeto a suscripción.

Con esta iniciativa, la china pretende extender su presencia a nivel global, más allá del dominio que ejerce en gran parte de Asia y aprovechando su presencia, ya consolidada en algunos mercados e incipiente en otros de los continentes europeo y americano, en línea con el apoyo que busca en operadores locales para entrar en algunos mercados, así como en la construcción de nuevas instalaciones logísticas con las que quiere acercar al stock a aquellos nuevos mercados en los que está entrando o ganando cuota de mercado.

De este modo, parece que Aliexpress está pasando de competir meramente por coste a una estrategia centrada en cuidar algo más la experiencia de compra y segmentar clientes.