Tras llegar a un acuerdo con la Autoridad de Aviación Civil de Reino Unido para realizar pruebas en condiciones reales, Amazon ha completado en Cambridge (Reino Unido) su primera entrega comercial con un dron. El dispositivo, con capacidad para llevar un paquete de hasta 2,3 kg, ha tardado 13 minutos en efectuar la operación.

El operador, que únicamente puede probar esta tecnología en un área determinada establecida por la administración británica, cuenta con observadores en las estaciones de las que parten las aeronaves, que pueden intervenir en el proceso si detectan algún peligro.

El servicio está disponible los siete días de la semana en horario diurno, salvo que las inclemencias meteorológicas impidan que los vuelos se desarrollen con normalidad. No obstante, los drones que utiliza la compañía estadounidense están diseñados para percibir y evitar los obstáculos que puedan cruzarse en su camino.

Además, actualmente trabaja en el desarrollo de otros 12 prototipos en los centros tecnológicos con los que cuenta en Israel, Austria, Reino Unido y Estados Unidos. Su objetivo es seguir extendiendo su servicio ‘Prime Air‘ para la entrega con aeronaves no tripuladas, que podrán probar decenas de personas en los próximos meses.

El operador está tratando de introducir cambios en su cadena de suministro, con el fin de ejercer un mayor control sobre sus procesos logísticos, ante el aumento de los gastos de envío generados por la demanda de entregas rápidas. Sin embargo, algunos analistas se preguntan si las entregas con drones resultarán comercialmente factibles.

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