Según la propia empresa, Amazon ha entregado con sus propios medios aproximadamente la mitad de los paquetes que ha enviado en 2019.

Así las cosas, parece que el gigante norteamericano del comercio electrónico, pocos años después de lanzar Amazon Logistics y cada vez más reticente a poner en manos de otras empresas sus envíos se prepara para iniciar a escala global un nuevo proceso de ampliación de sus servicios hacia el ámbito puramente logístico de la gestión de los envíos de paquetería.

En este sentido, el ‘e-tailer’ parece dispuesto a seguir apostando por controlar sus envíos de una manera total, toda vez que sus servicios de entrega ultrarrápida cada vez son más importantes para su estrategia comercial.

Esto se produce en un escenario de dura lucha por llegar cuanto antes al consumidor, y ha generalizado el uso de sus servicios Flex a gran escala, algo que se ha podido percibir en los últimos meses en España, se prepara para gestionar íntegramente la logística de sus entregas para el descomunal volumen de 3.500 millones de sus paquetes para sus clientes en todo el planeta.

De hecho, en los Estados Unidos, la compañía cuenta, según sus propias cifras, con 90.000 asociados a su servicio Amazon Logistics, así como con 800 colaboradores en su red de entregas de última milla que, a su vez, cuentan con 75.000 conductores y repartidores.