El operador de e-commerce Amazon, que inició su andadura con la venta de libros, discos, películas y artículos de electrónica, ha ido enfocándose con los años en nuevos segmentos, llegando a obtener en el ejercicio de 2016 unos ingresos de 128.000 millones de dólares (118.941 millones de euros).

Ahora, está definiendo sus próximos objetivos, entre los que destaca su apuesta por la distribución de piezas de automoción, un mercado que mueve actualmente 50.000 millones de dólares (46.461 millones de euros) cada año.

En los últimos meses, el e-tailer ha firmado contratos con los principales fabricantes instalados en Estados Unidos, incluyendo a Bosch, Federal-Mogul, Dorman y Cardone Industries. De esta manera, aspira a expandir su negocio de piezas de automoción en un 50% en 2017 hasta los 5.000 millones de dólares (4.646 millones de euros).

De hecho, ya ampliado la gama de productos de este tipo, que oferta en su plataforma en muchos casos a precios menores que sus competidores. Además, garantiza la entrega en el día a 40 ciudades del país, lo que supone una reducción del 23% respecto a lo que tardan otros distribuidores.

En esta línea, conviene destacar que el operador estadounidense llega a pagar hasta un 30% más por las mismas piezas a los fabricantes. El primero con el que cerró un acuerdo fue Dorman, al que han seguido muchos otros, con la excepción de Standard Motor Products.