Aunque había contratado recientemente a 100.000 personas, Amazon ha tenido que reforzar su plantilla en Estados Unidos con otros 75.000 trabajadores para atender la fuerte demanda de pedidos ‘on-line‘ durante el confinamiento por el Covid-19.

La multinacional también ha mejorado las condiciones económicas de sus trabajadores por su esfuerzo durante esta crisis sin precedentes. En total, prevé destinar 500 millones de dólares para estas subidas salariales, por encima de los 350 millones que había calculado inicialmente.

En las últimos días, ha tenido algunos problemas con sus servicios Prime Now y Amazon Fresh por la acumulación de pedidos. De hecho, ha limitado el horario de las tiendas Whole Foods para que sus empleados puedan centrarse en la preparación de envíos para el canal ‘on-line‘.

La estrategia ahora es aumentar el número de trabajadores, además de dar prioridad a los suministros médicos y productos de uso diario en sus centros de distribución, de modo que estén disponibles cuanto antes para salir hacia su destino. Por otro lado, sigue tratando de mejorar la seguridad de sus empleados tanto en los almacenes como en los servicios de entrega.