Aunque es cierto que cualquier situación de crisis lleva automáticamente a un menor consumo, con el actual estado de alarma el e-commerce se ha convertido en uno de los sectores que más ha aumentado su facturación.

De hecho, hoy no solo es el medio más cómodo para comprar productos, sino también el más seguro, especialmente si se opta por la entrega en buzones inteligentes. Citibox, que a mediados de marzo contaba con 18.200 en edificios y comunidades de vecinos, ya ha superado los 20.000, situados en un total de 3.100 ubicaciones diferentes para dar servicio a unas 250.000 personas.

Además, desde el tercer mes del año se ha incrementado en un 11% el número de usuarios recurrentes, pasando de los 59.000 registrados al inicio del confinamiento a 66.000. El aumento ha sido superior incluso en el número de operaciones de entrega y recepción de paquetería, pues el volumen de transacciones se ha disparado un 15,7%.

Los buzones inteligentes garantizan que los clientes del comercio ‘on-line‘ reciben sus paquetes de una forma segura y con contacto cero. Para ello, la empresa trabaja con más de 1.500 mensajeros de los principales operadores del sector de la mensajería, como Seur, MRW, GLS o Correos Express.

Estas consignas, que no requieren conexión a Internet ni electricidad, funcionan a través de un código de apertura generado con una aplicación móvil que utilizan tanto el transportista como el comprador. Además, están operativos las 24 horas, los 365 días del año.

La ventaja competitiva en una coyuntura normal reside en que es posible recibir los paquetes a domicilio sin estar en él, pero en la situación actual se añade también la garantía del mínimo contacto posible entre personas.