El software de vigilancia de Hapag-Lloyd que detecta las mercancías peligrosas que han sido declaradas de forma incorrecta o imprecisa, puesto en marcha por la naviera en 2014, ha detectado en 2015 un total de 4.318 contenedores en los que este tipo de mercancías no han sido declaradas correctamente.

A través de este sistema, el operador evita que los contenedores sean cargados ante el potencial riesgo que pueden presentar para la tripulación, el medioambiente, la misma carga o el barco que la transporta.

El registro de 2015 supone un incremento del 67% con respecto a los 2.622 declarados de forma incorrecta en 2014, mientras que el número de inspecciones realizadas a los contenedores ha incrementado en menor medida, en concreto un 46%, al pasar de las 162.000 inspecciones en 2014 a las 236.000 casos sospechosos en 2015.

De esta forma, el porcentaje de contenedores que no se enviaron con respecto a las inspecciones realizadas fue del 1,63% en 2014, proporción que se ha elevado al 1,84% en 2015.

Aunque la cantidad de envíos impedidos pueden parecer pequeño entre los millones de contenedores que el operador transporta, desde la naviera recuerdan que un solo contenedor de mercancías peligrosas mal declarado es suficiente para producir un desastre, por lo que el potencial devastador de cada declaración incorrecta es evidente.