Pese a la crudeza de la situación sanitaria en Europa, Balearia sigue dándole vueltas a su desembarco en los servicios marítimos de la fachada atlántica, un proyecto largamente acariciado por la naviera levantina.

Esta misma semana, Europa Press refiere, de fuentes de la compañía, que el interés por poner en marcha la autopista del mar entre los puertos de Gijón y de Nantes sigue incólume y, en este sentido, reafirma su compromiso para estudiar la viabilidad de la puesta en marcha de la línea a medio y largo plazo una vez mejoren las condiciones del entorno afectado por la crisis sanitaria, por lo que el proyecto no estaría en marcha para cuando estaba previsto.

Sin embargo, pese a la voluntad existente, el grupo naviero sigue insistiendo en que el proyecto, por su envergadura, requiere implicación por parte de todas las administraciones, principalmente a través de subvenciones específicas para las autopistas del mar y destinadas a cubrir el déficit que arrojaría la puesta en marcha de la línea durante los primeros cuatro o cinco años.

En este sentido, Naturgy podría haber decidido abandonar definitivamente el proyecto en el que participaba, según informa La Nueva España.

Por otra parte, todo apunta a que se volverá a poner en marcha el grupo de trabajo con las administraciones públicas implicado en la reanudación de esta línea para estudiar la situación.

Sobre el proyecto también sobrevuela la posibilidad de acceder a los fondos de reconstrucción en el marco de la crisis sanitaria, que ofrecen una alternativa nueva de ayudas.