El Grupo Bergé está promoviendo entre los exportadores el uso de la figura legal del Exportador Autorizado para simplificar los trámites en las aduanas y abaratar los costes relacionados con el pago de aranceles.

Estas autorizaciones permiten a los exportadores certificar el origen comunitario de sus mercancías en la factura comercial para beneficiarse de reducciones arancelarias en los países de destino que gocen de un acuerdo preferencial con la Unión Europea, sustituyendo al EUR1 original y reduciendo costes y tiempos.

Durante la pandemia, el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales publicó la nota informativa NI GA 10/2020 por la que se permitía a los operadores solicitar el certificado EUR1 de forma telemática, dando la posibilidad de presentar los originales a posteriori en el país de destino.

Sin embargo, algunos países están rechazando las solicitudes de firma electrónica de ciertos EUR1 en destino y obligando a los importadores a avalar la deuda arancelaria hasta la obtención del EUR1 original. Por ello, es recomendable acogerse a la figura del Exportador Autorizado, si se tiene un histórico de exportaciones frecuentes a países que la contemplen.

Canal de denuncia y cartas de crédito

Por otro lado, la UE ha puesto a disposición de los exportadores un canal de denuncias donde dejar constancia de los países que continúan exigiendo físicamente los EUR1 a los Exportadores Autorizados.

En esta situación excepcional, y ante la práctica habitual de incluir en las cartas de crédito cláusulas relativas a los certificados EUR1, Bergé recomienda sustituir la inclusión de los EUR1 en las cartas de crédito por Certificados de Origen no preferenciales emitidos por las Cámaras de Comercio.