La Comisión Europea se ha pronunciado sobre la naturaleza jurídica de Uber y ha defendido que su actividad en España no se limita a ofrecer un servicio para poner en contacto a conductores y clientes a través de una plataforma digital, sino que se trata de una empresa de transporte.

Bruselas ha defendido esta posición en la vista oral del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha tenido lugar en Luxemburgo con motivo del litigio que enfrenta a la compañía con la Asociación Profesional Élite Taxi de Barcelona.

Esta asociación mantiene que la ausencia de licencias, autorizaciones y credenciales de Uber vulnera la regulación española sobre competencia, mientras que la empresa alega que el servicio prestado no es de transporte, sino un servicio propio de la sociedad de la información, que no está sujeto a autorización previa, conforme al principio de libre prestación de servicios.

Por ello, el juzgado de lo Mercantil número 3 de Barcelona ha elevado una cuestión prejudicial a la justicia europea sobre la naturaleza jurídica de la actividad desarrollada, puesto que la definición determinará si necesita tener una autorización previa y en caso de que así sea, su actividad sería considerada desleal.

La portavoz de la Comisión Europea ha recordado que el análisis «debe hacerse caso por caso«,  ya que incluso una misma compañía puede tener diferentes modelos de negocio según la ciudad, y ha apuntado que existen también otras empresas de economía colaborativa menos conocidas en el sector del transporte.

El abogado general designado para esta causa presentará sus conclusiones preliminares el 6 de abril de 2017 y la sentencia final llegará entre tres y seis meses después.