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Un Brexit duro ralentizaría los intercambios comerciales, teniendo en cuenta la densidad del tráfico con Reino Unido.

La Comisión Europea ha publicado un plan de contingencia para que los Estados Miembros puedan prepararse ante la salida de Reino Unido de la Unión Europea, prevista para el 30 de marzo de 2019. En él, se señala la necesidad de poner en marcha medidas legislativas y administrativas que suavicen los efectos de un Brexit sin acuerdo.

De momento, ambas partes coinciden en querer establecer un periodo transitorio de adaptación, pero debe ser ratificado por el Parlamento británico el 11 de Diciembre, sin que hasta la fecha el gobierno del país cuente con mayoría para sacarlo adelante.

Entre los ámbitos de actuación que requieren un atención específica por las consecuencias que podría tener una salida desordenada, se encuentran los relacionados con los ciudadanos, los servicios financieros, el transporte aéreo, el transporte por carretera y las aduanas.

Una vez que el país abandone la Unión Europea, los derechos de acceso al mercado de los transportistas quedarían limitados, reduciéndose el tráfico entre ambos países. Las mercancías del Reino Unido se tratarían como importaciones y las que salgan hacia allí como exportaciones, quedando sujetas a derechos de aduana, el impuesto sobre valor añadido y los impuestos especiales a la importación.

Por tanto, en las fronteras deberán presentarse declaraciones aduaneras y podrían someterse a control los envíos. Todo ello ralentizará los intercambios comerciales, teniendo en cuenta la densidad de tráfico de mercancías con Reino Unido, que es el quinto país destinatario de las mercancías transportadas desde España.

Ley preparatoria

Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, han pedido al Gobierno que promueva una ley preparatoria para afrontar las consecuencias del proceso para empresas y ciudadanos españoles.

De este modo, la Administración podría adoptar medidas inmediatas ante cualquier eventualidad, que permitan dar continuidad a las relaciones tanto comerciales como de circulación y tránsito entre ambos países a partir del 30 de marzo.