Byco ha solicitado la semana pasada en los Juzgados de lo Mercantil de Bilbao acogerse al concurso voluntario de acreedores.

Según la propia empresa, la situación se debe a «las dificultades previstas para atender próximos vencimientos, aunque hasta la fecha se encuentra al corriente en el pago de todas sus obligaciones con proveedores, empleados y administraciones públicas”.

La vasca estaría preparando una propuesta de convenio destinado a orientarse al negocio de la obra no residencial, con la intención de incorporar, además, un plan de viabilidad basado en una reestructuración de su deuda, con el fin de «minimizar el efecto de la actual situación».

De igual modo, con el fin de garantizar el cumplimiento de los trabajos actualmente en desarrollo, la compañía «está preparando un plan que contemple la garantía de pagos de obra a ejecutar a proveedores y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con clientes”.

Byco sitúa el origen de la situación en «la crisis generalizada en el sector, que viene afectando igualmente a importantes empresas en los últimos meses por la reducción drástica de márgenes, el encarecimiento de costes y la conflictividad en los desarrollos y liquidaciones económicas de ciertas obras».

Como consecuencia, la presentación del concurso tiene como objetivo «dar una respuesta ordenada a la actual situación conforme a la normativa societaria y concursal, de la que se dará cumplida información a los directamente interesados por los cauces legales oportunos», según reza un comunicado oficial de la compañía.