La crisis sanitaria va abriendo camino a una crisis económica de consecuencias impredecibles.

Dentro del sector del transporte de mercancías por carretera, los registros recabados de la Seguridad Social por Fenadismer indican que un total de 36.905 autónomos se han acogido a la prestación por cese de actividad establecida por el Gobierno, con consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Por regiones, Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y, a mayor distancia, Galicia son las que más casos acumulan.

Ante la crudeza de la situación, la organización empresarial pide al Gobierno que «articule un plan de ayudas específico para el sector del transporte por carretera, por su carácter esencial, evitando la quiebra inmediata y desaparición de miles de autónomos y pequeñas empresas de transporte por la imposibilidad de atender a sus pagos más inmediatos».

Faltan soluciones para dar liquidez

Entre ellas, además de las ya establecidas en materia tributaria y laboral para todos los sectores económicos, se pide una moratoria en el pago a las entidades financieras de las próximas cuotas mensuales de financiación de los vehículos de transporte, añadiéndolas al final del período de amortización del pago del vehículo para evitar un colapso de liquidez.

De igual manera, también se piden mecanismos legales que permitan ampliar la vigencia temporal de los seguros de los vehículos durante el período que se encuentren inactivos sin necesidad de darlos de baja en Tráfico.

Además, la organización empresarial «considera necesario articular una línea de ayudas económicas que permita dotar de liquidez a las empresas transportistas, para poder hacer frente al pago de sus suministros y consumos».

En este sentido, pide una línea de finaciación automática avalada al 100% por el Estado con un límite máximo de hasta 25.000 euros por PYME, en función de su volumen de facturación en el año anterior, tal y como se ha hecho en Italia.