Paso fronterizo de Nickelsdorf

Paso fronterizo de Nickelsdorf, entre Austria y Hungría.

El puesto fronterizo en Nickelsdorf entre Hungría y Austria, que separa la autovía austriaca A4 y la carretera húngara B10 en dirección Budapest, se encuentra cerrado desde las 8.45 horas del 14 de septiembre debido a la afluencia de refugiados.

La duración de esta medida, implantada por la policía austriaca, no ha sido definida, por lo que desde Asfinag, sociedad que explota las autopistas del país, recomiendan a los usuarios habituales de esta vía ir al paso fronterizo Kittsee o Deutschkreuz en la A6, aunque esto supone un desvío considerable para aquellos que quieran entrar en Hungría.

Actualmente, la situación también es crítica para los transportistas que quieran cruzar el puesto fronterizo de Suben, que separa Alemania y Austria, produciéndose más de 10 km de atascos, lo que supone más de cuatro horas de espera para los usuarios de estas vías.

Por otro lado, el gobierno húngaro ha recurrido al ejército en dos provincias meridionales fronterizas con Serbia por la llegada de miles de refugiados durante las últimas semanas, y construido una valla metálica de 175 km custodiada por 5.000 efectivos, entre militares y policía, con el fin de frenar la entrada masiva de personas que huyen de Siria, Afganistán, Irak y Pakistán, hacia la Unión Europea.

Mientras tanto, desde la administración alemana han comenzado a hablar de «medidas de presión» contra aquellos países que se niegan a un reparto equitativo de refugiados en la Unión Europea (UE), sumándose a la propuesta de la Comisión Europea sobre la posibilidad de responder a estos países con un recorte de los medios que reciben de los fondos estructurales comunitarios.