La pandemia del Covid-19 permitió que la sociedad conociera de primera mano la importante labor de las empresas de transporte de mercancías por carretera.

Su trabajo fue imprescindible para asegurar el suministro de medicamentos, material sanitario y de protección, así como de productos de primera necesidad que, en caso de haber faltado, hubieran provocado un caos.

Lamentablemente, eran muchos los que ignoraban que esta labor la realiza el sector día a día en circunstancias normales, a pesar de no haber contado nunca con el apoyo gubernamental que merece, tal y como denuncia la Confederación Española de Transporte de Mercancías, CETM.

Su Comité Ejecutivo se ha reunido con la Junta Directiva para analizar la falta de respuesta del Ministerio de Transportes a las reiteradas propuestas económicas y estructurales del sector para solucionar los problemas que sufre desde hace años y que se han visto acrecentados por la pandemia.

También se ha puesto sobre la mesa «la mala actitud generalizada» de los clientes, que no solo ignoran los «brutales incrementos de costes» que sufre el sector, sino que dispensan «un trato vejatorio» a los conductores, a los que obligan a largas horas de espera en «instalaciones indignas» y a cargar y descargar sus camiones.

Además, «tienen la poca vergüenza de aprovechar esta situación de crisis para presionar por bajar, aún más, los precios«. Esto pone de manifiesto, una vez más, que ni el Gobierno ni los cargadores tienen en cuenta a las empresas de transporte de mercancías.

Todo ello a pesar de que el 85% de las mercancías se mueven por carretera y de que el sector supone un 4,8% del PIB del país y crea 600.000 empleos directos.

En consecuencia, la CETM ha apostado por abrir un debate sectorial para adoptar las medidas necesarias, sin descartar ninguna, que permitan implementar de manera urgente las iniciativas correctoras para poder seguir prestando servicios a la sociedad.