Sede madrileña de la CETM

La CETM modifica sus estatutos.

La mayor asociación del transporte por carretera de toda Europa ha decidido echarle coraje y coger el toro por los cuernos.

Vivimos tiempos de cambio, casi una revolución que afecta no solo a los cimientos de organizaciones tan bien asentadas como la CETM, sino que también a la esencia del propio movimiento asociativo en términos generales, no solo en el ámbito empresarial, ya que también entre las centrales sindicales puede comprobarse la existencia de una crisis de identidad similar.

Así las cosas, es de alabar la actitud del presidente de CETM, Ovidio de la Roza, quien en la última asamblea de Conetrans celebrada en Madrid la semana pasada, reconoció que «las asociaciones están pasando un mal momento« y en este sentido, explicó que la entidad que lidera ha decidido abrir un período de reflexión con el fin de analizar en profundidad la situación en los últimos meses y plantearse tanto su propio presente como su futuro en relación con su papel como uno de los principales interlocutores del sector con la Administración.

CETM estaría valorando, por tanto, crear un plan estratégico dirigido a impulsar su sostenimiento y la participación de los empresarios del transporte en las decisiones de la asociación, siempre partiendo de la base de que, como reflexionó Carmelo González, presidente de Conetrans, las asociaciones son elementos fundamentales para el sector del transporte por carretera en el país.