Parcela en el Polígono de la Zona Franca de Barcelona adjudicada a Cilsa

Parcela en el Polígono de la Zona Franca de Barcelona adjudicada a Cilsa

El Consorcio de la Zona Franca de Barcelona ha adjudicado este martes a Cilsa por 2,1 millones de euros la parcela de 11 hectáreas que albergó la antigua sede de Seat en el Polígono Industrial de la Zona Franca, el terreno que se conoce como primera fase de la plataforma BZ.

La parcela salió a concurso en junio por un precio mínimo de licitación de 1,4 millones de euros anuales de alquiler, si bien finalmente se ha adjudicado por 2,1 millones de euros, un 50% más.

Al concurso se han presentado cuatro compañías: la empresa de matriz británica Segro Properties Spain –que ha ofertado 1,7 millones de euros anuales–, Hines Reyes Innova –1,6 millones–, Prologis Spain Management –2,01– y la ganadora Cilsa, que ha ofrecido 2,1 millones desde el primer año y ha renunciado a posibles bonificaciones.

Cilsa, la sociedad que gestiona la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), controlará la concesión de la primera fase de la plataforma BZ por un periodo de 50 años con una prórroga opcional de 25.

Precisamente este martes el CZFB también ha sacado a concurso por 9,1 millones de euros el saneamiento y acondicionamiento del suelo de esta parcela.

La Plataforma Logística BZ busca ubicar en esta zona grandes empresas y naves logísticas, por lo que el interés se centra en inversores y operadores que tengan capacidad para atraer a grandes compañías internacionales.

Este solar industrial está integrado por 11 hectáreas de superficie bruta y cuenta con una ocupación máxima de 78.305 m², y se trata de una de las dos extensiones de terreno –que en global suponen 341.588 metros cuadrados brutos– que el CZFB recuperó en 2006 cuando Seat trasladó su fábrica a Martorell (Barcelona).

Segunda parcela de 22 hectáreas

Cuando finalice la venta de esta primera fase se estudiará cómo abordar la licitación de la otra parcela de 22 hectáreas brutas de la plataforma BZ que quedará por desarrollar en el polígono.

El CZFB pagó a Seat 140 millones para recuperar el uso de estos terrenos, que superan las 34 hectáreas, e invirtió 15 millones en derribos de naves y trabajos de urbanización.