El presidente y consejero delegado de CMA-CGM, Rodolphe Saadé, ha confirmado que destinarán seis buques propulsados por GNL para dar servicio en las rutas de EEUU, en el marco de su política para mejorar la calidad del aire y acelerar la transición energética en la industria marítima.

Los tres primeros buques serán entregados en octubre de 2021, con la previsión de que todos estén en servicio para finales de 2022. Con una capacidad de 15.000 TEUs, se utilizarán en la ruta Pearl River Express, PRX, que une China con el puerto de Los Ángeles.

Dichos portacontenedores se sumarán a los 12 que ya utilizan GNL del operador, que espera alcanzar la cifra de 32 para el año 2022, dentro de su plan para alcanzar sus objetivos de neutralidad de carbono en 2050.

El GNL, por el que Saadé lleva apostando desde el año 2017, permite reducir en un 99% las emisiones de dióxido de azufre, en un 91% las de partículas en suspensión y en un 92% las de óxido de nitrógeno. Además, un buque de este tipo emite hasta un 20% menos de CO2 que uno propulsado por fuel.

Entre los planes de la naviera para impulsar la transición energética, también se encuentran los sistemas de propulsión eólica, los motores de hidrógeno y los combustibles verdes.

De hecho, en 2019 fue el primer operador del mundo en probar con éxito un biocombustible que utilizaba en un 20% aceite vegetal reciclado y residuos forestales. En esta línea, ya se ha comprometido a que los combustibles alternativos supongan al menos el 10% de su consumo en el año 2023.