Comisiones Obreras asegura que existe «una campaña orquestada para devaluar las condiciones del personal asalariado del transporte de mercancías por carretera, que ha quedado evidenciada por las dificultades provocadas por el Brexit y de la crisis mundial por falta de suministros».

A juicio del sindicato, «se repite como un mantra que faltan conductores y conductoras, cuando lo que en realidad ocurre es que no existen unas condiciones de trabajo dignas« y para ello hace referencia a los datos de contratación y paro de conductores de camión del mes de septiembre.

Para la central sindical, «estas cifras ponen de manifiesto que lo que se pretende es contratar de forma temporal a personas jóvenes, con unas condiciones económicas de subsistencia y laborales de explotación, con jornadas extenuantes, salarios muy bajos y fraudes en las cotizaciones a la seguridad social: precariedad e imposibilidad de conciliación son la tónica en el sector».

En esta misma línea, Comisiones Obreras defiende que «muchos profesionales, además, no pueden cumplir las horas de conducción y descanso por presiones de las empresas, que les obligan a realizar trabajos que no les corresponden, como la carga y descarga, que les exponen a sufrir accidentes laborales».

Así mismo, el sindicato señala que «las empresas imponen sistemas de retribución por kilómetros recorridos, una práctica prohibida por la legislación europea. Por si fuera poco, la insuficiente dotación de la Inspección de Trabajo hace muy difícil la detección de estos fraudes«.

En consecuencia, la central concluye que el «trabajo de las plantillas de las empresas de transporte es penoso, pero no se reconoce esa penosidad», por lo que pide «un análisis serio y riguroso de la problemática sociolaboral de la profesión».