Una variación en las condiciones de los puestos de clasificación de paquetes en las instalaciones de servicios urgentes de Correos en Barcelona, realizada sin consultar a los representantes sindicales, ha conducido a una nueva huelga en la compañía.

Las centrales sindicales de Correos en la provincia catalana mantienen, desde el pasado 25 de febrero, una huelga indefinida y parcial de tres horas por turno de trabajo.

Los paros se desarrollan, según CGT, durante las tres últimas horas de trabajo del turno de la mañana y las tres primeras horas del turno de tarde.

Los representantes de los trabajadores del operadores en Barcelona estima que la movilización supondrá que unos 8.500 paquetes de los principales actores del comercio electrónico no se repartirán o sufrirán retrasos por cada día de huelga.

En las instalaciones de Correos en la demarcación catalana se ha retirado las sillas y las mesas-casillero de las unidades de reparto de paquetería urgente.

Esta modificación de las condiciones de trabajo ha supuesto que el proceso de clasificación se realice, a juicio de CGT, «de una forma muy penosa, de un carro transportador a otro, impidiendo trabajar a una altura adecuada y poniendo en riesgo la salud de los trabajadores».

Esta situación ha sido denunciada ante los servicios de la Inspección de Trabajo, lo que también ha sido comunicado a la empresa pública.