Tras probar con éxito las entregas a domicilio en zonas rurales en las provincias de Jaén y Lugo, Correos tiene previsto que su plantilla de 6.400 trabajadores que desarrollan el reparto rural puedan ofrecer estos servicios en nuevas áreas del país.

Con estos servicios rurales, el operador psotal público permite a los residentes de los pueblos la posibilidad de comprar desde sus mismos domicilios, aprovechando la visita diaria del cartero, productos postales, sobres prefranqueados y embalajes de diferentes tamaños para acondicionar sus paquetes y enviarlos utilizando la tarifa plana estándar de paquetería de la pública.

Así mismo, también se ofrece realizar el pago de de recibos de servicios como la luz, el gas o el teléfono, con tarjeta bancaria a través de la PDA de los carteros, además de adquirir los distintivos medioambientales de la DGT e ingresar dinero en sus cuentas bancarias.

Como progresivamente todos los servicios rurales de España irán provistos con PDAs que permitan la conexión a los sistemas de Correos y el cobro de cantidades con tarjeta bancaria, los ciudadanos solo tendrán que pedir al cartero el producto o servicio que les interesa y completar la operación en su propio domicilio, sin necesidad de tener que desplazarse a la oficina postal.

De igual modo, el operador continuará evaluando la extensión progresiva de esta iniciativa y estudiará la incorporación de nuevos servicios de proximidad para los ciudadanos, con el fin de diversificar su actividad.