Correos quiere aprovechar la inminente llegada del ‘Black Friday‘ para generar una reflexión sobre el impacto de la paquetería urgente en el medio ambiente y abrir el debate sobre un uso responsable.

El operador postal público estima que «los envíos urgentes tienen unas consecuencias de las que los consumidores no son muchas veces conscientes« y, al mismo tiempo, aprovecha para acercar el ascua a su sardina para reducir el número de expediciones a las puertas del máximo pico estacional de un ejercicio marcado por los cambios que ha introducido en los hábitos de consumo la crisis sanitaria.

En consecuencia, los responsables de la empresa pública llama a realizar «un uso más inteligente y responsable del servicio de paquetería», lo que permitrá «optimizar las rutas de los diferentes medios de transporte», especialmente en la última milla.

Los sindicatos a lo suyo

Por otra parte, los sindicatos acusan a la dirección de Correos de anteponer la campaña a la salud de los trabajadores en plena pandemia, por lo que tienen previsto convocar concentraciones y paros a lo largo de estos dos últimos meses de 2020 en los que se dispara la actividad.

La crisis sanitaria ha supuesto un fuerte incremento de los envíos asociados al comercio electrónico, algo que podría incrementarse en las últimas seis semanas del ejercicio, pese a que las inversiones en equipos y más personal parecen contenidas ante las dificultades económicas que está generando la pandemia.