El Grupo Correos ha gestionado 1.930.000 paquetes este ‘Black Friday’ y prevé distribuir 48 millones de paquetes durante los meses de noviembre y diciembre, cifras que suponen un incremento del 40% con respecto a la actividad de distribución habitual durante los demás meses del año.

De igual modo, los registros previstos representan un incremento de envíos de alrededor del 10% con respecto al pico máximo de actividad del pasado 2019, una tasa limitada por la crisis sanitaria.

Con el fin de hacer frente a estos aumentos de actividad, el operador postal público ha ampliado su capacidad de clasificación en 600.000 paquetes más al día, gracias a las inversiones realizadas a lo largo del año en sus centros logísticos, tanto de Correos como de Correos Express.

La matriz de la empresa pública contará en esta campaña con tres nuevos equipos de clasificación de pequeños paquetes en los Centros de Tratamiento Automatizado (CTA) de Sevilla, Alicante y Valladolid, que aportarán una capacidad de clasificación diaria de 360.000 envíos, más otro equipo en el CTA de Mérida capaz de tratar hasta 40.000 envíos diarios.

Correos Express, por su parte, cuenta con nuevas naves en Valencia y en Getafe, donde dispone de dos nuevas máquinas capaces de clasificar cada una 14.000 paquetes por hora. También ha realizado mejoras en las naves de Guarromán, Benavente y Murcia, incrementando exponencialmente su capacidad de producción que en esta campaña alcanzará los 200.000 paquetes más por día.

Así mismo, el grupo postal también se ha dotado de nuevo equipamiento logístico con la adquisición de más de 2.000 carros transportadores, 400 carros específicos para la clasificación de paquetería, 5.000 carros de reparto y 5.000 palets, a los que se añade la renovación de una flota de más de 13.000 vehículos con 1.112 furgonetas de reparto, 201 de las cuales son eléctricas, y con 1.150 motocicletas, de las que 600 son eléctricas.

Mientras tanto, sin embargo, los sindicatos denuncian que «la sobrecarga de trabajo y el aumento de plantilla durante las próximas semanas suponen un aumento del riesgo de contagios» y acusan a la dirección de la empresa pública de utilizar «la gestión de la prevención como coartada para implantar cambios en la organización del trabajo, que no buscan otra cosa que incrementar la producción».