Los continuos brotes del Covid-19 han intensificado las dificultades que vive el transporte marítimo, especialmente en Norteamérica, donde ahora que se acerca la temporada alta, se está haciendo más patente la falta de espacio en los buques y los problemas en la entrega y recogida de equipos.

En este contexto, la naviera Cosco Shipping pondrá en marcha a finales de esta semana su nuevo servicio ‘Transpacific BCO Express Line’, que incluirá dos rotaciones que conectarán China con Norteamérica, a través del puerto estadounidense de Los Ángeles y el canadiense de Prince Rupert.

La rotación canadiense, en la que se utilizarán cinco buques con capacidad para 4.250 TEUs, hará escala en Qingdao, Shanghái y Prince Rupert, con un tiempo de tránsito hasta dos semanas más corto que en la conexión que se ofrece actualmente.

Por su parte, la rotación estadounidense, que complementará al servicio CEN ya existente, pasará por Tianjin, Qingdao, Shanghái y Los Ángeles, utilizando seis portacontenedores de 10.000 TEUs. Además, los clientes podrán utilizar un patio de contenedores especialmente habilitado para esta línea como zona de recogida. 

El objetivo es mejorar la fiabilidad de los servicios que se ofertan a los cargadores, para poder resolver las dificultades que están enfrentando ahora muchos clientes y garantizar la seguridad y estabilidad en la cadena de suministro. De este modo, empezará a reducirse el desequilibrio entre la oferta y la demanda en la economía global.