La monegasca Costamare busca ampliar sus servicios a nuevos segmentos del transporte marítimo, más allá de los contenedores.

En este sentido, la compañía propietaria de buques de carga ha adquirido un total de 16 graneleros para sólidos, con un tonelaje de peso muerto de entre 33.000 y 85.000 toneladas y una antigüedad media de diez años.

Con esta operación se pretende ganar presencia en un sector que últimamente bulle con gran actividad y que ofrece una gran rentabilidad, ante el aumento de la demanda para este tipo de servicios que se ha producido en el último año.

Todas las embarcaciones invoulcradas en la compraventa están operando actualmente en el mercado ‘spot’.

Así mismo, dos de ellas ya han sido entregadas, mientras que el resto de los buques se entregarán a más tardar en enero de 2022.

Estas adquisiciones se financiarán inicialmente con efectivo disponible, aunque la compañía está negociando la posibilidad de emplear deuda bancaria comercial, con la idea de tener un apalancamiento de hasta el 60% del valor de los activos.

Costamare, en funcionamiento desde hace más de cuarenta años, cuenta con una flota en propiedad dedicada al transporte marítimo de contenedores integrada por un total de 77 portacontenedores que suman una capacidad global de 555.810 TEUs y que operan para algunas de las principales navieras del planeta, como Maersk, MSC, Evergreen, Yang Ming, Cosco y Hapag-Lloyd.