Como empresa con actividad en diversas partes del globo, Prologis ha venido observando en los últimos meses el comportamiento del mercado chino.

En este país asiático ha detectado una progresiva vuelta a la actividad, así como la conjunción de cuatro tendencias que se han dado en su mercado y que podrían repetirse en otros países europeos y los Estados Unidos.

El primero de ellos tiene que ver con el mantenimiento de las actividades logísticas como actividad esencial, salvo en aquellas zonas en las que el confinamiento de la población ha sido total.

A este respecto, Prologis estima que los retrasos en la construcción de nuevos proyectos inmologísticos ha sido la norma estos meses y que, a la vez, el reinicio de todos ellos ha llevado más tiempo del inicialmente previsto.

De igual manera, la compañía constata un impacto desigual de la crisis sanitaria global sobre la logística. En este sentido, mientras que ha producido un grave parón en el sector automovilístico, sin embargo, para el comercio electrónico ha supuesto una especie de relanzamiento.

En tercer lugar, pese a la gravedad de la crisis, Prologis ha seguido firmando contratos de alquiler en China, donde ha suscrito seis nuevos contratos o renovaciones, por un total de más de 55.700 m².

Por último, Prologis anticipa una recuperación incipiente que, dado su alto grado de volatilidad, podría suponer una disminución en la demanda de espacios logísticos en el corto plazo.

Esto, a su juicio, podría implicar riesgos en la tasas de ocupación y variaciones en las rentas.