El transporte ferroviario a través de la nueva Ruta de la Seda constituye una buena alternativa al transporte marítimo y aéreo para atender las demandas de ciertos sectores. En este sentido, Dachser ha empezado a utilizar el servicio ferroviario para el transporte de productos químicos desde la terminal KTL de Ludwigshafen, en Alemania, al mercado chino, en la mitad de tiempo.

Las instalaciones de Ludwigshafen juegan un papel fundamental en la logística de la empresa química Basf, que las utiliza como un hub donde agrupar la carga europea y cargar los contenedores en trenes. La terminal está directamente conectada a la planta principal del grupo y desde allí salen unos 30 trenes diarios dirigidos a más de 20 lugares de Europa.

En el caso del nuevo servicio a China, debido a los diferentes anchos de vía a lo largo de la Ruta de la Seda, los contenedores deben volver a cargarse en la localidad polaca de Małaszewicze y en la frontera de China y Kazajistán. El destino final del tren es la ciudad de Xi’an en el centro de China.

Desde allí, la delegación de Dachser en el norte de China se ocupa del despacho de aduanas y la distribución de los productos a los destinatarios en camión. El operador trabaja con Basf desde hace varias décadas y transporta sus productos paletizados por Europa, encargándose también de su almacenamiento seguro.

Para ello, cuenta con dos almacenes especializados en materiales peligrosos, situados en Hungría y Rumanía. Ambos cumplen con los más elevados estándares en esta materia y han sido evaluados convenientemente por SQAS.