DDR Vessels invertira 5 millones en la planta de desguace de barcos en El Musel

Infografía del proyecto de la planta de descontaminación y reciclaje de buques en el Rincón de Langreo

DDR Vessels, empresa participada por la asturiana Automeres Picatto y la vizcaína Desmantelamiento Industrial y Naval (Dina), invertirá cinco millones de euros en la construcción de la planta de desguace, descontaminación y reciclaje de buques que promueve en el Rincón de Langreo, en El Musel, según ha publicado el Diario Independiente de Asturias.

Tras dar el visto bueno el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Gijón a la propuesta de la empresa, el proyecto tendrá que someterse ahora a información pública y obtener la licencia de obras del Ayuntamiento, además de los permisos de Medio Ambiente, antes de volver a pasar por la Autoridad Portuaria, un proceso que se prolongará previsiblemente de tres a cuatro meses.

Además, la propuesta de la empresa ya superó el trámite de competencia, al considerarla el Consejo de Administración de El Musel como la oferta de mayor interés portuario para esa zona.

Las obras durarán otros cinco meses, por lo que se prevé que la planta esté operativa dentro de unos nueve meses.

La planta la promueven dos empresas especializadas en el desmantelamiento y reciclaje, Automeres Picatto, propiedad del empresario gijonés y miembro de la ejecutiva de Federación de Araes Industriales de Asturias; y Dina, la empresa concesionaria del desguace de barcos en el puerto de Bilbao, donde explota instalaciones que pueden recibir buques de hasta 100 metros de eslora.

Esta iniciativa de DDR Vessels prevé la creación de 7 empleos inicialmente, que llegarían a 20 a medio plazo, y unas previsiones de desguazar el primer año 6.000 toneladas, 10.000 el segundo año y 15.000 el tercero.

La compañía tiene buenas perspectivas de actividad, debido a la normativa que está preparando la Unión Europea, endureciendo las condiciones y el control de residuos para poder desmantelar barcos civiles, lo que exigirá instalaciones como la que se proyecta en Gijón, con medios de los que actualmente carecen desguaces de otros puertos.

Donde actualmente sí hay una normativa más estricta es para el desmantelamiento de buques militares, algo que sólo puede hacerse en centros autorizados, como será el de Gijón.

Corte en seco

El proyecto prevé usar 190 metros de muelle de atraque en la primera alineación de Ribera, donde se realizarían labores de descontaminación a flote de barcos de hasta 200 metros de eslora.

La parte que consumirá mayores recursos en la obra es la construcción de una rampa de varada para trabajo en seco de 30 por 76,88 metros útiles, paralela al cantil de la tercera alineación del muelle de ribera.

Los barcos se izarán por esta rampa mediante un cabestrante y con la ayuda de remolcadores, y el corte del barco en seco evitará derrames contaminantes.

El proyecto se completará con una superficie exterior de 6.942 metros cuadrados para el cizallado y almacenamiento de acero y la adecuación del tinglado 3, además la instalación contará con una depuradora de aguas.