Finalmente parece que no ha llegado la sangre al río y el mercadeo en el que se ha convertido la negociación para tener amarrados unos nuevos Presupuestos Generales del Estado ha supuesto la cesión, una más, a las condiciones planteadas esta vez por el PNV y el abandono de la posible subida en los impuestos que gravan el gasóleo, «el diésel tiene los días contados» Rivera dixit.

Al menos, la ponencia de la Comisión de Presupuestos del Congreso que tramita la cuentas para 2021 ha aprobado, la supresión del aumento impositivo al diésel que figuraba en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021.

Así pues, el texto proseguirá su tramitación en la Comisión de Presupuestos sin este incremento impositivo que había causado gran preocupación entre los transportistas ligeros, de tal manera que los grupos parlamentarios comenzarán a debatir y votar el resto de las enmiendas y los vetos a cada una de las secciones del proyecto desde el martes 24 de noviembre.

Se da carpetazo de esta manera a una medida con la que el Ejecutivo pretendía acercar la tributación del diésel a la gasolina al reducir la bonificación hasta 38 euros por cada 1.000 litros, lo que, según las cuentas del Gobierno, supone 3,45 euros/mes para un consumidor medio.

De este modo, el tipo estatal hubiera pasado de 30,7 a 34,5 céntimos por litro, con lo que sigue siendo inferior a los 40,07 céntimos por litro de la gasolina, para seguir las recomendaciones de la Unión Europea y la OCDE en materia de fiscalidad ambiental.