La Asociación de Explotaciones Frigoríficas, Logística y Distribución de España, Aldefe, ha dado a conocer los datos del sector correspondientes al segundo trimestre de 2022, en el marco de su Observatorio Del Frío, que aspira a proporcionar periódicamente una perspectiva lo más clara posible de la actividad de almacenaje frigorífico.

De acuerdo con la información recogida entre sus asociados, la ocupación media de los almacenes de productos congelados en España durante el primer trimestre de 2022 ha sido del 79,54%, por debajo del 82,25% registrado en los últimos tres meses de 2021.

La Comunidad Valenciana encabeza el ranking con el 86,9%, mientras que la zona Norte, en el extremo contrario, presenta un 74,8%. Se encuentran por debajo de la media la zona Sur, con un 77,5%, Asturias y Galicia, con un 77,7% y la zona Centro con un 79,5%, mientras Canarias, con un 80% y Cataluña con un 82,9%, la superan.

La extrapolación al total del sector de la información recogida permite estimar su facturación durante el primer trimestre en 66.250.788 euros, un 14,9% más que el cuarto trimestre de 2021, con un total de 57.609.381 euros

En cuanto a los valores medios de los indicadores de actividad y facturación, el número medio de empleados por cada 10.000 m³ asciende a 4,17, con 0,29 toneladas manipuladas por m³ y una facturación media de 10,33 euros por m³.

Todos los indicadores aumentan respecto al cuarto trimestre de 2021, especialmente el número medio de empleados, con un 19,48%, y la facturación media, con un 25,51%.

La facturación del sector del almacenamiento frigorífico en España se ha situado en más de 66 millones de euros en el primer trimestre de 2022, un 14,9% más que en los tres meses anteriores ”.

En lo que respecta al reparto por categorías de productos demandados en el sector, a la cabeza se encuentran los pescados con el 19,59%, seguidos de las carnes, con el 18,56%, y de los productos elaborados, también con el 18,56%. El grupo de las verduras se queda con el 16,49% y el segmento del pan y varios, con el 14,43%.

Cierran la lista los lácteos con el 9,28%, mientras los productos farmacéuticos representan el 3,09%.

Cabe apuntar que el porcentaje de asociados que han participado en la encuesta es del 63,34%, calculado en metros cúbicos.

Omnicanalidad

El mercado de los alimentos se encuentra en estado de incertidumbre debido a la situación de inestabilidad en el macroentorno global, que tiene sus efectos en el comportamiento del consumidor.

La inflación y el temor a las tensiones geopolíticas provocarán una reducción del consumo, preferencia por marcas blancas y guerras de precios. No obstante, continuará al alza la demanda de alimentos congelados.

Precisamente, el American Frozen Food Institute ha publicado el dato de que el 42% de los hogares compraron alimentos congelados en línea entre los años 2020 y 2021, un aumento del 19 % con respecto a 2018. Además, las ventas en línea de alimentos congelados aumentaron un 75% el 2020.

Respecto a la consolidación de la omnicanalidad en la compra al por menor, el comercio electrónico sigue ganando peso. Los offliners continúan su trasvase al canal mixto y la teoría de las “3Co” (conveniencia, confianza y coste) sigue plenamente vigente entre los consumidores, cuya compra ‘on-line ‘está muy ligada a su supermercado físico habitual.

En esta línea, según un estudio de Idea Action Lab para StrongPoint, aunque un 53% de los españoles prefiere que su compra llegue a casa, ya existe un 40% que quiere contar con otras opciones, entre las que destaca la entrega en taquillas refrigeradas, que pueden almacenar productos a distintas temperaturas.

Nuevas tendencias tecnológicas

A medida que los consumidores se sientan más cómodos con las compras de comestibles en línea, realizarán pedidos más pequeños y frecuentes, lo que requiere la implementación de sistemas de automatización en microcentros, que conseguirán el cumplimiento del servicio con rentabilidad.

Por otro lado, los almacenes centralizados de palets y cajas comenzarán a expandirse hacia la recolección de artículos individuales o el empaquetado individualizado, lo que exigirá sistemas automatizados de almacenamiento y recuperación basados en el uso de robots móviles autónomos.

Además, dado que una de las brechas existentes en muchas cadenas de suministro es la incapacidad de obtener una visión integral del inventario, existe una oportunidad de mercado para las plataformas de software que pueden conectar sistemas dispares en una empresa y ofrecer una vista consolidada del inventario.

Las personas siguen siendo vitales para las operaciones de la cadena de frío.

Destaca el sistema de control de la cadena de suministro i-3PL de Americold, una herramienta que conecta todos los sistemas de administración y los sistemas utilizados en sus almacenes frigoríficos en un tablero que brinda a los clientes una descripción completa de su inventario.

El informe de Aldefe apunta que la automatización se utilizará para atraer trabajadores, pues crea un entorno mucho más atractivo para los pickers en un almacén, al mismo tiempo que aumenta la productividad y reduce los errores de recolección.

Igualmente, muchos trabajadores calificados buscan trabajar en una empresa donde se utiliza  tecnología novedosa para crear la cadena de suministro global del futuro.

Debido a que las personas siguen siendo vitales para las operaciones de la cadena de frío en alimentación, también es importante considerar cómo la automatización puede ayudar a reducir el coste anual del proceso manual.

Por ejemplo, existen soluciones de visión con realidad aumentada que ayudan a los trabajadores a optimizar su rendimiento y mejoran entre un 10% y un 30% la productividad por trabajador. Por tanto, la automatización que amplifica las habilidades cognitivas de los humanos en el almacén reducirá los costes.

Existe una importante oportunidad de mercado para las plataformas de software que pueden conectar varios sistemas de una empresa y ofrecer una vista consolidada del inventario”.

Otro aspecto a tener en cuenta son las tecnologías utilizadas para mantener y controlar la temperatura en la cadena de frío de los alimentos. Los especialistas recomiendan el uso de un sistema compuesto por registradores de datos RFID y sensores que detectan parámetros específicos en tiempo real, una red de sensores inalámbricos y computación en la nube, y el Control Estadístico de Procesos.

En cualquier caso, los transportistas de alimentos que utilizan herramientas modernas de registro de temperatura suelen reaccionar a una señal de alarma, pero rara vez analizan las causas.

Por ello, se necesita capacitación para aumentar la familiaridad con las herramientas de control de procesos estadísticos en la actividad de transporte y planes de contingencia para adoptar respuestas adecuadas en tiempo real.