Con la integración, la sede central de Panalpina en Basilea ha sido desmantelada.

Con la integración, la sede central de Panalpina en Basilea ha sido desmantelada.

Los efectos de las fusiones empresariales, además de buscar el beneficio desde un punto de vista de la eficiencia, también arrojan otros en el plano social que afectan dramáticamente a los trabajadores afectados.

Tal y como ya se avanzaba hace unas semanas desde estas páginas digitales, en el caso de DSV Panalpina, el acuerdo de toma de control del operador helvético por la compañía danesa implicaba acabar con la duplicidad de sedes, para concentrar toda la actividad del cuartel general de la nueva sociedad en Copenhague.

Con el fin de facilitar la transición de la antigua sede central de Panalpina en la localidad suiza de Basilea, el operador logístico ha diseñado un plan social para los empleados de este centro de trabajo, aunque aún no ha alcanzado un acuerdo definitivo al respecto con los representantes sindicales, por lo que los próximos pasos pasan por nuevos intentos de mediación y arbitraje hasta llegar a un punto de entendimiento.

La compañía ofrece a sus empleados de Basilea afectados por la eliminación de puestos duplicados servicios destinados a conseguir que encuentren un nuevo empleo en el menor tiempo posible, con la intención de que todo estuviera concluido entre el último trimestre de 2019 y la primera mitad de 2020, algo que ahora parece difícil de cumplir, dada la incertidumbre existente en el proceso, según reconoce la propia DSV Panalpina.