La semana que viene está convocada la segunda reunión de la mesa tripartita que impulsa el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, de acuerdo con el calendario de encuentros cada tres semanas.

Tal y como ha reconocido la secretaria general de Transportes y Movilidad, María José Rallo, el rechazo de un mediador por parte de los transportistas supondrá que los trabajos de este órgano de negociación entre el sector del transporte, sus clientes y la propia Administración se ralenticen.

Así pues, el impulso inicial parece desvanecerse, con unos representantes de la Administración desbordados por los acontecimientos que se acumulan en los diversos sectores que caen dentro de sus ámbitos de gestión a causa de la crisis sanitaria.

De este modo, Transportes reacciona a la negativa del transporte a nombrar un mediador, ya que el sector quiere una interlocución con la Administración al mayor nivel posible para garantizar avances, postergando una mesa que inicialmente respondía a la petición expresa del propio sector de sentarse con los cargadores si el Ministerio actuaba como notario de los acuerdos.

En consecuencia, la responsabilidad de los resultados que habrá de aportar esta mesa queda ahora, a la espera de si las partes han hecho los deberes que tenían para el próximo encuentro, en cargadores y transportistas, que deberán tomar el toro por los cuernos.

Sin embargo, la plasmación de los avances en nuevas regulaciones también podría sufrir retrasos, con un calendario exigente que tiene que ofrecer resultados en un marco de incertidumbre y complejo, que obliga a la Administración a prestar atención a diferentes frentes.