El mercado logístico de Barcelona mantiene su fortaleza, a pesar de la escasez de superficie de calidad. La demanda no se ha visto paralizada por la pandemia del Covid-19 y continúa muy activa, lo que permite prever una rápida absorción del espacio disponible tanto en la primera corona como en la segunda o tercera.

Según datos de Savills Aguirre Newman, los nuevos proyectos logísticos en 2020 suman 415.783 m², de los que el 80% ya está pre-alquilado. Por su parte, de los 343.000 m² que se incorporarán el próximo año, un 61% del total ya está comprometido.

Este interés por parte de operadores logísticos y usuarios, en un contexto de escasa disponibilidad, ha permitido mantener las rentas, que se sitúan entre los 6,50 y 7,25 euros/ m²/mes para una nave logística de nueva generación en la zona prime.

La falta de espacio disponible es especialmente palpable en la primera corona de Barcelona, que es la de mayor demanda en Cataluña por su condición para el reparto de última milla. La disponibilidad es inferior al 1%, lo que hace que se mantengan los precios.

En el tercer trimestre, la absorción se ha situado en 2020 en torno a los 120.000 m² contratados frente a los 130.000 m² del tercer trimestre de 2019. La primera corona registró el grueso de la contratación, con un 58%, mientras la segunda concentró el 14,57%, la tercera un 24,3% y el centro un 2,8%.

Apuesta por el alquiler

Además, se han incrementado el número de operaciones de alquiler formalizadas en la Comunidad Autónoma durante los nueve primeros meses del año, hasta alcanzar un total de 49, por encima de las 47 de 2019. Los sectores más activos son los operadores logísticos vinculados al e-commerce y el sector logístico tradicional relacionado con alimentación, mobiliario y automóvil.

Hasta septiembre, se ha registrado un volumen de absorción de 319.620 m², por debajo de los 468.956 m² registrados en el mismo periodo del año anterior, debido a la falta de espacio disponible y adaptado, por localización o especificidades, a las necesidades técnicas de los usuarios especializados.

A ello se ha añadido la pausa de actividad durante el segundo trimestre por el confinamiento. Si bien existe demanda suficiente, en muchos casos el producto con el que se encuentran los interesados está obsoleto, lo que contrasta con las peticiones actuales de los clientes de naves que cuenten con certificaciones de sostenibilidad y eficiencia.