El Estado necesita ingresos en una situación crítica de triple crisis como la actual, en la que los gastos han creciendo con fuerza para poder cubrir los rotos que está causando la pandemia.

En este contexto, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que está elaborando el Gobierno para 2021 contempla incrementos de algunos impuestos, entre los que se encontraría el impuesto especial de hidrocarburos para el gasóleo, con el fin de igualar los beneficios de este combustible a los de la gasolina, en línea con las medidas de transición energética que impulsan las autoridades.

Sin embargo, como explica Fenadismer, aunque en esta medida se incluyera una exención para el transporte por carretera, en la práctica no sería posible aplicarla, dado que la actual regulación existente sobre el gasóleo profesional para el sector del transporte por carretera deja fuera a parte del sector, como es el ligero.

En concreto, la organización empresarial calcula que la subida afectaría de forma importante a los transportistas de vehículos de menos de 7,5 toneladas, la mayoría de ellos transportistas autónomos.

En el caso de que se produzca este aumento de los impuestos, cosa muy probable, la patronal pide una modificación paralela de la actual regulación de la figura del gasóleo profesional para que también acoja a los vehículos de transportes de mercancías de menor tonelaje, que representan casi una tercera parte del total de la flota de transporte en España, en concreto en torno a 130.000 vehículos de transporte de mercancías.