Pese a que la intención inicial del nuevo equipo de Gobierno municipal de Madrid era acabar con Madrid Central por completo, parece que tal cosa se antoja imposible, a tenor de las declaraciones los responsables del Ayuntamiento de la capital.

El pasado miércoles, la vicealcaldesa Begoña Villacís afirmaba que el Ayuntamiento no pretende borrar Madrid Central enteramente, sino mejorar su funcionamiento y, como explica, limar sus «muchas deficiencias», siempre en contacto con los afectados por la limitación en el acceso a la almendra central de la ciudad.

Lo cierto es que el proyecto ya en marcha tiene toda una serie de implicaciones a nivel europeo que su eliminación completa se antoja imposible, e incluso su mutilación en elementos esenciales, por lo que también se baraja la posibilidad de llevarlo más allá en algunos aspectos, como podría ser un aumento de las vías peatonales, para compensar posibles recortes en otras áreas.

En las dificultades para hacer frente a los cambios que se quieren introducir en Madrid Central se encuentran las divergencias políticas en relación con los cambios a introducir en el proyecto que mantienen Ciudadanos y el Partido Popular, así como Vox, partido que también sostiene al actual equipo de Gobierno municipal.

En principio, lo que sí que está en pie es la moratoria para las multas por accesos indebidos dentro del perímetro de Madrid Central a partir del 1 de julio y que se extendería hasta septiembre.