Los sindicatos europeos y británicos temen que el Reino Unido «relaje o elimine las reglas de los tiempos de conducción y descanso» si finalmente se produce un ‘Brexit’ duro de aquí al 31 de octubre.

La ETF, en una reciente declaración conjunta con el sindicato británico Unite The Union, pide al Gobierno del Reino Unido que «no traspase al colectivo de conductores profesionales sus errores en la gestión del Brexit«, unos profesionales, a juicio de ambas instituciones, «tienen que pelear constantemente contra los problemas de salud que genera las pobres condiciones de trabajo y de descanso».

Ambas organizaciones calculan que la edad media de los conductores profesionales del Reino Unido se coloca en los 54 años y se muestran «listas para llevar a cabo acciones que aseguren que los conductores británicos no paguen las facturas del ‘Brexit’ con su seguridad y con sus vidas».

En principio, las autoridades del archipiélago tienen previsto mantener la regulación europea en materia de control de los tiempos de conducción y descanso a través del tacógrafo, aunque aún está por ver si será permanentemente o solo de manera transitoria, hasta que se apruebe una nueva regulación nacional que regule las condiciones de trabajo de los conductores profesionales exclusivamente aplicable en territorio británico.