Con un mes cumplido de la nueva ‘Era Brexit’ la principal conclusión que se puede extraer de momento es la falta de claridad, tanto por parte de cargadores como transportistas, en los nuevos procesos de documentación a seguir, lo que está convirtiendo los primeros viajes de retorno desde el Reino Unido en verdaderas improvisaciones con deficiencias en la presentación de los datos requeridos en su totalidad por las aduanas francesas.

Durante la primera mitad de enero, la mayoría de empresas transportistas con presencia destacada en UK se mantuvieron a la expectativa, retornando los camiones de vacío para cargarlos en Francia, y esperando la comunicación de sus clientes exportadores ingleses que dieran luz a la nueva operativa post-Brexit.

Sin embargo, en la segunda mitad del mes se han empezado a fechar algunos pedidos, pero sin detallar ni aclarar previamente por parte de los clientes un mínimo protocolo con la nueva documentación, destacando sobre todo aquellos datos concretos que al transportista le pedirían al pisar territorio europeo. En esta fase inicial, las primeras estadísticas arrojan una caída de en torno al 60% en el flujo de camiones con el país británico.

ICS, ENS, MRN… Una ‘sopa’ de siglas que anuncia el caos

Empiezan a sonar los primeros términos del nuevo lenguaje ‘Brexit’ que los transportistas se apresuran a intentar comprender, a base de recurrir a agentes especializados en la frontera francesa que les orienten entre tanta burocracia. Ante el abismo que se abre con la primera carga, las consultas a los clientes se vuelven frenéticas hasta el último momento, sabiendo que el primer viaje estará inevitablemente cargado de incertidumbre e improvisación.

Básicamente, lo principal que tiene que saber la empresa de transporte es que tendrá que presentar por su propia cuenta una Declaración de Entrada de Mercancía en la UE (ICS, Import Control System), y que para cumplimentarla tendrá que solicitar toda una serie de datos a su cliente que, en condiciones normales, se los deberá proporcionar una vez que al camión le hayan cargado en el almacén de UK.

En la documentación que se le entrega al chofer, deberán figurar los comentados ENS, MRN Number, aparte de entregarle Packing List, facturas comerciales… etc.

Este ENS/ICS el transportista lo debe presentar telemáticamente 1 hora antes si mete el camión en Eurotunnel, ó 2 horas antes si lo embarca en el Ferry en el puerto de Dover.

Flexibilidad en las Aduanas, de momento

Una cuestión esencial en todo este nuevo ‘universo Brexit’ es el papel de las aduanas. Los clientes deberán indicar al transportista, lo primero, si antes de salir de UK ha de pasar el camión por algún punto físico para hacer el despacho aduanero y, en caso de que no sea necesario, informar de la aduana en destino.

En estos primeros envíos, está siendo clave la flexibilidad de la Aduana en Francia, que está haciendo una labor informativa en ocasiones a los conductores alertándoles de datos no presentados o datos presentados no necesarios. La ayuda está siendo valorada gratamente por el sector, aunque las autoridades francesas advierten que los controles serán más rigurosos en adelante y, de no presentar lo requerido, se verán obligados a revisar la mercancía en su totalidad.

Tensiones con los clientes hasta lograr la normalización operativa

Decisiones como las de DB Schenker o DPD, que anunciaron públicamente que paralizaban momentáneamente su operativa con Reino Unido, al comprobar que la mayoría de sus documentos aduaneros estaban carentes de datos obligatorios, ocasionándoles bloqueos continuos en sus envíos, puso en alerta al conjunto de las grandes flotas europeas con mayor vinculación a los tráficos con UK.

Las pérdidas de tiempo y el bloqueo de camiones al llegar al punto aduanero de entrada a la UE, se prolongarán sin duda en las siguientes semanas de febrero, hasta que se tenga seguridad y claridad en todo este nuevo entramado documental.

Mientras tanto, las tensiones entre clientes y transportistas seguirán en un nivel máximo, trasladándose mutuamente las culpas de no presentar este u otro código de barras por desinformación ó desconocimiento.

Lo que está claro es que operativas alargadas en el tiempo y repletas de obstáculos administrativos derivan en un aumento de costes. Queda por ver si el transporte moverá ficha y exigirá subir precios para afrontar estos servicios que están suponiendo auténticas travesías.

De momento, los precios acordados de rutas regulares pre-Brexit, no se han revisado al alza por estos sobrecostes. El primer efecto, se espera en los transportes contratados en fechas actuales (cargas spot).