El comercio electrónico en Europa supone un 4,29% del PIB del Viejo Continente, con una cifra de noegico de 757.000 millones de euros en 2020, según el último informe anual de Ecommerce Europe.

Con más detalle, el área de B2C ha crecido a un ritmo del 10% en el último año, algo por debajo de su cifra de ascenso de 2019, algo que se debe, principalmente, al impacto de la pandemia y especialmente, a juicio de la organización, a los efectos que ha tenido para los sectores del turismo y el ocio.

Como consecuencia, el segmento de moda ha tomado la cabeza, hasta alcanzar un volumen de un 63% del comercio electrónico europeo.

Tras el textil se colocan los contenidos en streaming con una cuota del 31%, decoración y mobiliario con un 29% y el reparto de productos de restauración y alimentación con 28%.

Por países, el mayor crecimiento lo ha experimentado Grecia, con un 77%, seguida de Moldavia con un 49% y Rusia con un 41%.

El Reino Unido, por su parte, sigue siendo el líder absoluto en e-commerce, donde la aportación de este al PIB nacional roza el 10%, seguido de Dinamarca y Estonia, en el podio del comercio electrónico europeo.

Por lo que respecta a España, el comercio electrónico alcanzó el año pasado un 5,6% del PIB español, 1,2 puntos porcentuales del registro de 2019, con lo que habría llegado en 2020 a los 50.808 millones de euros, con un 67% de los internautas españoles que ya compra en el canal on-line.